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Seguro que a lo largo de tu vida habrás hecho un montón de cursos.

Y no me cabe duda de que en muchos de ellos habrás aprendido cosas que te estarán siendo realmente útiles en tu día a día.

Las clases prácticas del carnet de conducir, los grupos de conversación en inglés o las asignaturas de programación de la carrera, me han dado una serie de conocimientos sin los que no hubiese llegado a donde estoy ahora.

También hay muchísimos cursos por los que acabamos pasando sin pena ni gloria.

Si ahora mismo tuviese que contarle a alguien en qué consistían algunas de las asignaturas que estudié durante la universidad, me quedaría totalmente en blanco.

Y luego están aquellas formaciones, las menos, que son capaces de marcar un punto de inflexión en nuestras vidas.

En mi caso, lo fueron las clases de informática de 8º de EGB.

Hasta entonces prácticamente no había tocado un PC. Pero desde el primer momento que me puse delante de la pantalla y empecé a ejecutar programas, supe que era algo a lo que quería dedicarme más adelante.

Esas sencillas clases de ofimática hicieron que me interesase cada vez más por los ordenadores y acabase estudiando ingeniería informática.

Mi primer ordenador

Uno de los primeros ordenadores que despertó en mí el gusto por la informática.

Si 8º de EGB fue el curso académico donde decidí el rumbo de mi primera etapa profesional, mi siguiente fase laboral iba a estar marcada también por otra formación: el programa Encuentra Tu Camino, de Ángel Alegre.

Es posible que nunca hayas escuchado hablar de este curso o, por el contrario, puede que conozcas su existencia pero no tengas claro si es o no interesante para ti.

Sea cual sea tu situación, en este artículo voy a contarte mi experiencia personal tras haber hecho esta formación. Quiero que conozcas cuáles fueron mis motivos para apuntarme al curso, las dudas que me asaltaron, los momentos que tuve que superar y en qué me ha ayudado para llegar a donde me encuentro ahora mismo.

Se trata de una opinión sincera, donde no pretendo convencerte de nada. Simplemente, hablarte sobre mi paso por el mismo, para ayudarte a que conozcas mejor el curso desde el punto de vista de alguien que lo vivió desde dentro.

Si únicamente estás buscando una valoración concisa de Encuentra Tu Camino, puedes saltarte la mayoría del artículo e ir directamente aquí. Pero si te interesa mi historia y cómo fue mi paso por el curso, te invito a que sigas leyendo el resto del post.

Y si lo que quieres es conocer más en profundidad lo que te ofrece el programa, lo mejor es que te apuntes al próximo taller gratuito. Puedes hacerlo desde el siguiente enlace.

Apúntate al taller gratuito de Encuentra Tu Camino

El botón anterior contiene un enlace de afiliado. Es decir, si te suscribes a través de él y finalmente adquieres el curso, yo ganaré una comisión, sin ningún coste adicional para ti, que me ayudará a mantener este blog y poder seguir ofreciéndote contenidos interesantes.

Por supuesto, al apuntarte al taller no tienes ningún compromiso. Cuando termine, podrás comprar el curso o no hacerlo. Será decisión tuya.

Pero vayamos a lo que quería contarte: mi experiencia personal con Encuentra Tu Camino.

Nota:

En este post te cuento mi paso por la tercera edición de Encuentra Tu Camino. Es posible que algunas cosas que menciono varíen de una edición a otra.

Ten en cuenta que los responsables del curso toman buena nota de las sugerencias de los alumnos y van adaptando la estructura, contenidos y bonus cada año según las circunstancias y el feedback recibido, con el objetivo de ofrecer siempre la mejor experiencia posible.

Mi crisis de los 30

¿Has tenido alguna vez una sensación de vacío en tu interior?

¿Un sentimiento de que, aunque no tengas problemas importantes, hay algo en tu vida que no marcha bien?

Preocupaciones del primer mundo, pensarán algunos.

Cierto. Hay gente que lo está pasando mal. Muy mal.

Pero eso no quiere decir que debamos conformarnos con lo que tenemos.

Mira, sólo tenemos una vida y debemos procurar aprovecharla todo lo que podamos.

¿Estoy diciendo entonces que únicamente nos preocupemos por nosotros mismos?

En absoluto. Por supuesto que debemos ayudar al resto en lo que esté en nuestra mano.

Pero ten una cosa clara: si tú no estás bien, difícilmente podrás ayudar a los demás.

encuesta satisfacción con tu vida

Si te hiciesen una encuesta de satisfacción sobre tu vida actual, ¿qué opción marcarías?

Yo empecé a tener esa sensación de vacío interior a los 30.

La crisis de los cuarenta se me adelantó 10 años.

Por aquel entonces podríamos decir que tenía una vida plena. Repasemos:

  • Hice la carrera que yo mismo había elegido: ingeniería informática.
  • Estaba trabajando de aquello que había estudiado.
  • Tenía un contrato indefinido y un sueldo decente.
  • Me había casado con la persona que quería.
  • Teníamos un piso en propiedad.
  • Un coche de primera mano.
  • Ahorros suficientes para viajar los 20 días de vacaciones que nos dejaba la empresa.

Las cosas me iban muy bien.

Realmente bien.

¿O no?

A pesar de haber tachado varios de los objetivos para conseguir la felicidad que la sociedad apunta en nuestra lista, yo no era feliz.

El trabajo como informático no era lo que me había imaginado años atrás y cada día me costaba más sacar los pies de la cama para ir a la oficina.

Tenía un trabajo fijo. Sí.

Un sueldo a final de mes. También.

Pero sentía que estaba desperdiciando 8 horas al día haciendo algo que no disfrutaba y que, encima, me restaba las energías para el resto de la jornada.

Además, tenía la sensación de que había dejado transcurrir los años sin ponerle remedio.

Y esos años perdidos ya no iban a volver.

Así que, con treinta y tantos años, me propuse buscar una solución.

Empecé a leer algunos libros de autoayuda y a explorar cada rincón de Internet en busca de información que me diese alguna pista sobre lo que debía hacer.

Ángel Alegre, un joven que se propuso vivir al máximo

Fue así como, unos años más tarde, llegué a viviralmaximo.net, el blog de Ángel Alegre.

No recuerdo exactamente qué estaba buscando en Google, pero sé que me llevó a este artículo.

El post me pareció interesante, sí. Pero tampoco me descubrió nada que no me hubiese planteado antes.

Lo que me llamó la atención fue lo que había más allá del post. Un blog creado por alguien con una historia que me atrapó de inmediato.

Ángel Alegre - Viviralmaximo

Ángel Alegre, autor del blog viviralmaximo.net.

Ángel Alegre, un chaval que había dejado su trabajo en Microsoft para irse a viajar por el mundo. Un joven que, a pesar de tener un trabajo que no le disgustaba, tenía muy claro lo que quería hacer.

Y lo hizo. Vaya que si lo hizo.

Pero no se lanzó a esta aventura a lo loco. No.

En lugar de eso, planificó todo con mucha cabeza y sólo dio el salto cuando había asegurado bien las cuerdas.

Su historia me enganchó.

Puede que fuese porque era ingeniero informático, igual que yo.

Quizá, por su forma de ver la vida, diferente a la que nos enseñan desde pequeños.

O, a lo mejor, por haber tenido el valor de dejar un trabajo que muchos desearían para irse a viajar como mochilero alrededor del planeta.

Pero si algo tenía claro era que, aunque yo no tenía la intención de dar la vuelta al mundo, sí que quería gozar de la libertad para hacerlo si me apeteciera.

Por eso, cuando descubrí su blog, no pude dejar de leer.

Devoré todos sus artículos. De principio a fin.

A unos les prestaba más atención, a otros menos. Pero de casi todos podía sacar algo con lo que quedarme.

Incluso me apunté a su newsletter.

Fue el primer blog al que me suscribí, ya que no me gusta ver inundada mi bandeja de entrada con múltiples correos. Pero esta vez creí que merecería la pena estar informado de las novedades del blog.

Además, como regalo recibí un pequeño pdf titulado “10 ideas que cambiaron mi vida”.

De esas diez ideas, hubo dos que llamaron mi atención. Dos reflexiones que, aunque parezcan obvias, muchas veces necesitas verlas por escrito para pararte a pensar en su verdadera trascendencia:

  • Eres el responsable de lo que ocurre en tu vida.
  • Existen alternativas al camino que marca la sociedad.

Taller gratuito

En enero de 2017 recibí en mi correo electrónico un mail de Ángel donde me invitaba a un webinar gratuito titulado «Los 7 errores que te están impidiendo descubrir qué hacer con tu vida… y cómo solucionarlos».

Por supuesto, me apunté. Era gratis. ¿Qué tenía que perder aparte de un par de horas?

La sesión estuvo interesante. Incluso recuerdo que tomé unos cuantos apuntes.

Al final del evento, Ángel presentó su programa de pago “Encuentra Tu Camino”.

Yo no me lo pensé dos veces. No me apunté.

Nunca había hecho un curso de pago por Internet y no entraba en mis planes hacerlo entonces.

Además, había conseguido una reducción de jornada en mi trabajo y eso parecía haber calmado en parte mis ganas de cambio.

Pero sólo lo parecía.

Pasados unos meses, comprobé que la reducción de jornada no me valía de mucho porque me seguía llevando las preocupaciones a casa. Así que decidí cambiar de empresa.

Eso fue a principios de 2018, momento en el cual Ángel sacó la segunda edición de Encuentra Tu Camino.

Tampoco me apunté a esa edición.

Acababa de empezar en un nuevo trabajo y ni pasó por mi cabeza contratar el curso.

Tenía mucha ilusión puesta en mi nuevo empleo. Un puesto que había buscado y seleccionado yo mismo porque las tareas que llevaba consigo me parecían suficientemente atractivas.

Sin embargo, en pocos meses todo cambió.

Una serie de modificaciones estructurales en la empresa me llevaron a hacer un tipo de trabajo con el que no estaba conforme. Precisamente, la misma clase de tareas de las que había huido por mi trabajo anterior.

Y así llegó enero de 2019 y la tercera edición de Encuentra Tu Camino.

Esta vez, el formato del taller gratuito había cambiado. En lugar de un único webinar, se habían programado 4 clases en directo.

Tomar apuntes

Si te apuntas al taller gratuito, no te olvides de tomar apuntes.

Quemado con mi trabajo, decidí apuntarme. Era gratis y, de nuevo, no tenía nada que perder salvo unas cuantas horas.

Sabía que la última clase sería para hablar del curso de pago que tampoco esta vez tenía intención de contratar. Pero pensé que las otras 3 clases restantes podrían darme alguna pista sobre cómo dar un giro a mi situación personal.

El taller gratuito me pareció realmente útil, con muy buenos consejos e ideas, mucho más completo que el webinar de la primera edición. Incluso había hojas de ejercicios para poner en práctica algunas de las lecciones.

Cuando terminó la cuarta clase, pensé “perfecto, ha estado muy bien”.

Pero entonces, Cova, que había estado viendo conmigo todas las sesiones, dijo algo que resonó en mi cabeza:

  • Oye, ¿no crees que esto te podría venir muy bien?

Hasta entonces no me había planteado unirme al programa de pago. El precio no era ninguna tontería. Nunca había pagado una cantidad así por un curso online.

Pero era verdad. Llevaba más de 8 años intentando cambiar de vida laboral por mi cuenta y no lo conseguía. Quizá esta fuera la ayuda que estaba necesitando.

En la última clase nos habían contado en qué consistía el programa y todo parecía tener bastante sentido.

Así que lo medité con la almohada.

Verás, la impulsividad no es un rasgo que me caracterice. A todo le doy mil vueltas. Muchas más de lo que debería.

Y esta vez no fue una excepción.

Apuré hasta el último momento para decidirme y eso supuso perder los bonus que regalaban por comprar durante los primeros días.

Pero al final opté por contratar el curso.

Encender una bombilla

La idea de apuntarme a Encuentra Tu Camino empezó a brillar cada vez con más intensidad.

Algo que nunca recomendaría es pagar una formación de este tipo si no tienes ahorros o no llegas a final de mes. Mucho menos, pedir un crédito para ello.

Pero yo tenía dinero ahorrado para hacer frente al gasto sin que eso supusiera ningún impacto en mi economía.

Además, a partir de ese momento no lo consideré un gasto, sino una inversión.

Una inversión para mejorar nuestro futuro.

Apúntate al taller gratuito de Encuentra Tu Camino

Cómo está organizado el curso Encuentra Tu Camino

Encuentra Tu Camino está organizado en 8 módulos que abarcan desde la parte más introspectiva y reflexiva hasta el paso a la acción y planificación de tus pasos futuros.

El objetivo al terminar el curso es que hayas descubierto una o varias opciones que te gustaría explorar para dar un giro a tu vida y dispongas de un plan para poder hacerlo.

Normalmente se trata de opciones laborales, aunque podrían ser de otro tipo. Por ejemplo, tomarte un año sabático para dar la vuelta al mundo.

El curso está pensado para que cada módulo lo trabajes durante una semana, a excepción de dos ellos, más complejos, para los que hay reservado el doble de tiempo.

Por lo tanto, la duración total del curso es de 10 semanas.

Por supuesto, puedes ir más despacio si tú quieres, ya que tendrás acceso al curso de por vida. Pero debes saber que, pasadas esas 10 semanas, ya no contarás con la ayuda de tu tutor/a que, para mí, es uno de los puntos fuertes de la formación.

Lo que no podrás hacer es ir más rápido.

Cada módulo se abre en una fecha concreta, por lo que no están todos disponibles desde el principio.

Esto es un gran acierto, ya que te impone un ritmo de trabajo y hace que no pierdas el foco saltando de un módulo a otro.

Así que olvídate de ver todas las lecciones del tirón y no hacer nada más. El curso te obliga a centrarte en cada una de las fases y exprimirla al máximo para obtener resultados.

Los módulos se hacen bastante amenos. Constan de varias lecciones en vídeo y una hoja final de ejercicios para que apliques lo que te han explicado.

En cada lección puedes ver el vídeo online pero, además, existe la opción de descargarte tanto el vídeo en formato mp4, como el audio o la presentación.

Materiales descargables

Tienes a tu disposición todas las lecciones para poder descargarlas en diferentes formatos.

Estas tres opciones me parecen realmente útiles, ya que te facilitan mucho poder seguir las lecciones en cualquier momento.

Puedes bajarte el audio y escucharlo de camino al trabajo, en tus viajes en coche o cuando sales a correr.

También te puedes descargar los vídeos a un pendrive y verlos cómodamente en tu tele.

Y dispones además de todas las presentaciones para repasar cualquier concepto cuando lo necesites.

Sin duda, se trata de una organización sencilla pero muy efectiva.

Puedo decir que he realizado varios cursos online y en pocos he visto tantas facilidades para que puedas acabarlo.

Y, como te he dicho, cada lección tiene sus ejercicios correspondientes.

Porque, sí, vas a tener que trabajar. Y de lo lindo.

Dicen que terminar cada módulo puede llevarte entre 3 y 5 horas, pero créeme si te digo que esas estimaciones se quedan bastante cortas.

Yo, con la mayoría de los módulos, estuve varios días.

Pensar, escribir, tachar, volver a pensar.

Es un ciclo que repetirás a menudo.

Ten en cuenta que vas a tener que reflexionar mucho y eso lleva su tiempo. No se trata de poner lo primero que te venga a la cabeza.

Al fin y al cabo estamos intentando encontrar una opción de futuro que nos llene más que la actual. Y eso bien merece que le dediquemos su tiempo.

Tu tutor, tu mejor aliado y compañero de viaje

A lo largo de las 10 semanas que dura Encuentra Tu Camino vas a vivir todo tipo de emociones.

Instantes de euforia al compartir experiencias con compañeros que piensan igual que tú.

Situaciones de bloqueo y atasco en las que no sabrás cómo continuar.

Ocasiones en las que dudarás si el programa te aportará alguna cosa.

Momentos de alegría y satisfacción al ver resultados y avances en la búsqueda de opciones de futuro.

Es como una montaña rusa. Un día estarás en lo más alto, pero al día siguiente puede que sufras un bajón.

La buena noticia es que este viaje lo vas a hacer de la mano de otra persona: tu tutor o tutora.

Esa persona de apoyo se encargará de corregirte los ejercicios de cada módulo para que sepas si vas en la buena dirección.

Pero la figura del tutor es mucho más que eso.

Te ayudará a resolver las dudas que te surjan sobre los módulos del curso y te podrá dar ideas para que completes tus ejercicios, ya que va a ser la persona que mejor te conocerá dentro del programa.

Además, llevará un seguimiento constante de tu evolución y hablará inmediatamente contigo si observa que te despistas en algún momento para conocer tu situación.

Tu tutor es un apoyo constante

Tu tutor o tutora siempre estará ahí para echarte una mano en lo que necesites.

En mi caso, tengo mucho que agradecer a Sara, mi tutora.

No sólo corrigió mis ejercicios y me sugirió unas cuantas buenas ideas para completarlos, sino que además su atención constante, vitalidad y energía fueron siempre un fuerte punto de apoyo para seguir adelante.

Por lo tanto, el soporte del tutor es para mí uno de los aspectos más importantes del programa.

Pero ten en cuenta que ese soporte sólo lo tendrás durante las 10 semanas previstas para terminar el curso.

Por eso, mi consejo es que aproveches bien esas 10 semanas y cuentes con tu tutor para resolver todas las dudas que te surjan.

La comunidad, un apoyo constante de personas que te entienden

Lo reconozco, nunca me he llevado muy bien con las redes sociales.

Exponer abiertamente tus opiniones, tus fotos y tu vida personal ante gente que no conoces es algo que a mí me cuesta muchísimo.

Por eso, cuando en gran parte de los testimonios que había visto sobre Encuentra Tu Camino se hablaba sobre la fuerza de la comunidad, yo no le daba demasiado crédito.

Sin embargo, fue entrar al programa y descubrir que tenían razón.

En tu día a día, cuando comentas con la gente de tu entorno cercano que estás a disgusto con tu trabajo y estás pensando en dedicarte a otra cosa, muchos te miran raro.

  • Es normal que no te guste ir a trabajar. A mí también me pasa. Pero es lo que hay.
  • Deberías estar agradecido por tener un trabajo. Tal y como están las cosas…
  • Venga, chico, no digas tonterías. Es una mala racha, ya pasará.

Pero, desde el momento que entras en Encuentra Tu Camino, te das cuenta de que no estás solo. Hay muchas personas que piensan como tú y están viviendo situaciones similares.

De hecho, me sorprendió la cantidad de informáticos que querían cambiar de profesión.

La comunidad de Encuentra Tu Camino

En Encuentra Tu Camino formarás parte de una comunidad de gente que piensa como tú.

Por lo tanto, ahora lo puedo asegurar: la comunidad de Encuentra tu Camino es un gran apoyo a la hora de conseguir tus propósitos.

Es un grupo de gente con las que puedes compartir tus pensamientos, tus momentos de duda y tus alegrías. No te juzgarán y siempre habrá alguien que intentará echarte un cable cuando lo necesites.

Incluso para mí, que soy bastante reservado, supuso una gran ayuda en varios momentos.

Y, dentro de la comunidad, merece la pena destacar al grupo de alumnos que tienen tu mismo tutor. Con ellos tendrás un contacto mucho más estrecho y os llegaréis a conocer unos a otros. Incluso es posible que, con algunos, establezcas una relación de amistad que vaya más allá del curso.

Extras

En la última edición de Encuentra Tu Camino se ha introducido una novedad que merece la pena reseñar: las sesiones con un coach personal.

Como te he comentado antes, el tutor o tutora es una ayuda importantísima a la hora de poder terminar el programa con éxito. Pero hay momentos de bloqueos o desmotivación en los que contar con el apoyo de un profesional puede marcar la diferencia entre seguir el viaje o abandonar el barco.

Por eso, me parece que este extra del curso es una grandísima idea. Estoy seguro de que ayudará a que muchos más alumnos alcancen su propósito.

En mi edición no existían las sesiones de coaching, pero sí que pude disfrutar de otros dos tipos de sesiones:

  • Las sesiones semanales con tu tutor.
  • Las sesiones grupales.

Las sesiones semanales se llevan a cabo con todo el grupo de alumnos que tenéis el mismo tutor. En ellas se hacen ejercicios prácticos, se resuelven dudas y se comentan los avances de cada uno para que el resto le sugiera ideas que le animen a continuar.

En cuanto a las sesiones grupales, consisten en webinars con todos los alumnos, Ángel y el resto del equipo. Sólo hay 2 ó 3 durante el curso y suelen servir como ayuda para hacer los ejercicios de los módulos más complicados. Tengo entendido que estas sesiones se han ido adaptando en las siguientes ediciones para ofrecer una experiencia más útil a los alumnos.

Además, no me puedo olvidar del evento presencial en Madrid. Se trata de una especie de fiesta para cerrar el curso donde tienes la posibilidad de conocer en persona a la gente con la que tanto has compartido durante las semanas previas.

En 2020 no se pudo celebrar por causa del coronavirus. Tampoco sé si en 2021 se podrá llevar a cabo. En cualquier caso, imagino que se  retomará en cuanto sea posible.

Por último, aunque no sea exactamente un extra, hay que hablar de la garantía de devolución: tienes 30 días para probar el curso y, si no te convence, te devuelven el dinero.

Así de simple. Sin trucos ni letra pequeña. ¿Qué pierdes por probarlo?

3 + 1 meses buscando mi propio camino

Ahora que ya sabes todo lo que te ofrece el curso de Ángel Alegre, me gustaría contarte cómo lo viví yo. Cuáles fueron mis sensaciones, mis dudas y mis alegrías. Qué cosas conseguí y cómo lo logré.

Empezamos así mi recorrido, mes a mes, por Encuentra Tu Camino.

Mes 1: comienzo con ilusión y primeras dudas

Lo primero que haces cuando entras en Encuentra Tu Camino es presentarte en el chat de la comunidad.

Preparas tu presentación de unas cuantas líneas, la envías y entonces pasas un rato leyendo las de otros compañeros.

Ahí te das cuenta de que no te has equivocado. Hay muchas más personas como tú, que tienen ganas de cambiar su vida porque sienten que no están haciendo lo que les gustaría.

Al leer los testimonios del resto de alumnos te invade una gran emoción y sientes unas ganas enormes por empezar.

Entonces llega el primer módulo y los primeros ejercicios. Son muy introspectivos y te ayudan a conocer mejor tu punto de partida.

También llega la primera sesión semanal con tu grupo.

La verdad es que temía un poco esta sesión porque soy una persona a la que le cuesta abrirse y pensaba que no participaría demasiado.

Sin embargo, en las sesiones se hacen unos ejercicios que ayudan muchísimo a salvar estas situaciones: las salas 1:1.

El programa para hacer las videoconferencias permite al tutor dividir el grupo en pequeñas videoconferencias de 2 o más personas. De este modo, te encuentras de repente hablando con otro alumno, escogido al azar, con el que tienes que hacer el ejercicio.

Creo que es una solución excepcional para asegurar que todo el mundo pueda aprovechar al máximo el tiempo que dura la sesión.

Me parecía que estaba todo muy bien planteado y organizado.

Sin embargo, pasadas las primeras semanas, empecé a dudar de la utilidad del curso.

Los ejercicios me sonaban demasiado.

Montaña rusa

El paso por Encuentra Tu Camino es una montaña rusa de emociones.

Como ya te he comentado, yo ya había intentado encontrar la manera de reorientar mi vida por mi cuenta sin demasiado éxito.

Y cuando has leído libros como El Elemento o Encuentra tu Elemento, de Ken Robinson, ya has hecho ejercicios muy similares a los de los primeros módulos de Encuentra Tu Camino.

Por lo tanto me empecé a preguntar: si antes no me sirvieron para nada, ¿por qué lo iban a hacer ahora?

Además, en el chat de la comunidad no paraba de leer mensajes de otros alumnos que hablaban sobre lo potentes que eran estos ejercicios y lo mucho que estaban descubriendo.

En cambio, yo seguía igual.

Por eso, decidí compartir mis dudas en el chat.

Pronto recibí un montón de respuestas, tanto de alumnos como de tutores. Me animaron a seguir adelante.

La idea que saqué fue que, si ya había hecho antes estos ejercicios, era normal que ahora no sacase nuevas conclusiones. Pero para quien no los conociese era un paso fundamental antes de poder aplicar el resto de cosas que se enseñan en el curso.

Estábamos sólo en los primeros módulos. Todavía quedaba mucho por hacer y poco a poco podría ver cómo las piezas encajaban.

Así que decidí dar un voto de confianza y seguir en el programa.

Mes 2: cuando compruebas que las cosas funcionan

Durante el segundo mes del curso empecé a darme cuenta de que las hojas de tareas cada vez me costaban más.

Lo que en principio me había resultado más o menos sencillo, porque ya había hecho ejercicios similares, ahora me llevaban varios días terminarlos.

Eso era buena señal.

Ya no tenía la sensación de encontrarme ante una repetición de otros libros.

Estaba aplicando nuevas técnicas y reflexionando sobre aspectos que no me había planteado hasta entonces.

Incluso necesité en muchos momentos la ayuda de Cova.

Recuerdo que más de una tarde la pasamos en una cafetería, con papel y boli a mano, haciendo una especie de tormenta de ideas para luego pasar al ordenador.

Me sentía muy bien.

Estaba avanzando y las ideas empezaban a tomar forma.

Piezas que encajan

Poco a poco verás como todas las piezas empiezan a encajar.

Y, si alguna vez me atascaba con algo, ahí estaba Sara, mi tutora, para echarme una mano y darme otro punto de vista para analizar.

Las dudas sobre el curso se habían disipado. El período de devolución ya había pasado y sabía que iba a hacer todo lo posible para terminarlo con éxito.

Mes 3: saliendo de mi zona de confort

Y llegó el módulo 6.

El temido módulo 6.

El módulo crítico en el que muchos tiran la toalla.

A estas alturas ya tienes una lista de opciones que estás dispuesto a explorar.

Sin embargo, para saber si son para ti, debes conocerlas bien.

¿Y qué mejor forma de conocer algo que hablar con quien entiende del tema?

Pues precisamente eso es lo que hay que hacer. Buscar a alguien que se dedique a ello y hacerle preguntas.

Y, como no es muy habitual tener a una persona en tu entorno que tenga esos conocimientos, debes contactar con gente que no conoces.

Para alguien tímido como yo, esto es un verdadero reto.

Por suerte, en el curso te dan toda la ayuda necesaria para que puedas hacerlo: te enseñan cómo contactar con estas personas, te muestran cómo planificar tu entrevista, te dan recomendaciones sobre cómo actuar, te indican cómo analizar los resultados, etc.

No te falta ningún recurso, pero la determinación sólo la puedes poner tú.

Romper barreras

A lo largo del curso derribarás varias barreras mentales que te frenaban en tu propósito.

¿Y qué pasa si te dicen NO?

No pasa absolutamente nada.

Cuando te dicen NO, también aprendes.

Sergio Fernández, en su libro Vivir sin jefe, cuenta que uno de los principales aspectos que debe aprender un buen vendedor es a soportar el miedo al rechazo. Propone el siguiente ejercicio: salir a vender algo a puerta fría y conseguir 50 respuestas negativas. Da igual que consigas vender, el objetivo es que te digan 50 veces NO. De ese modo estarás mucho más preparado para aguantar todas las negativas que vas a recibir en tu vida.

Yo estaba dispuesto a terminar el curso con éxito.

Así que escribí a varios de los autores de los blogs de finanzas que seguía para hablar con ellos.

Me sorprendió la rapidez con la que me contestaron y aceptaron mi propuesta.

Agustín Grau, Marc Frau, Juana León, Javier Calvente, Iván Marqués o Javier Gobea, fueron algunas de las personas con las que hablé en su momento y a las que siempre agradeceré el tiempo que me dedicaron.

Todos los consejos y puntos de vista que recibí me resultaron realmente útiles y han contribuido en buena medida a que este blog sea tal y como es.

Mes extra: experimento en la vida real

Al finalizar el tercer mes, el curso ya había terminado.

Yo tenía una opción de futuro que quería explorar: crear una web para acercar la educación financiera a personas que necesitasen un empujón para gestionar mejor su dinero.

Y, lo mejor de todo, tenía un plan para ejecutar mi proyecto.

Además, había aprendido una práctica metodología para reinventarme de nuevo si lo necesitase.

Pero mi relación con Encuentra Tu Camino no terminó ahí.

Entre los tutores de la tercera edición estaba Mario, autor de la web mario10porciento.com.

Al enterarse de que la opción de futuro que había escogido, me propuso redactar un artículo de invitado en su blog. De esa manera podría experimentar lo que implicaba publicar un post en un entorno real.

Por supuesto, acepté. Y aquí podéis ver el resultado.

Es cierto que quizá no sea mi mejor post. De hecho, espero haber aprendido cosas nuevas desde entonces y que mis contenidos sean cada vez mejores.

Pero es un post del que me siento muy orgulloso. Se trata de mi primera publicación personal en Internet.

El evento ETC

Uno de los extras de Encuentra Tu Camino es la invitación a un evento que se celebra cuando ya ha terminado la formación.

Sin embargo, yo no puedo hablarte de este acontecimiento porque no pude asistir.

Coincidió con un viaje que tenía ya planificado hacía tiempo y me quedé con las ganas de conocer en persona a Ángel, a Sara, a Mario, a mis compañeros y al resto del equipo.

Por eso, creo que lo mejor es que conozcas el evento a través de las palabras de alguien que sí lo pudo disfrutar: María.

María es una compañera de mi grupo durante la tercera edición. El azar nos juntó en un ejercicio práctico donde teníamos que hablar cada varios días para contarnos cómo íbamos.

Cumplimos los plazos a rajatabla y mantuvimos una comunicación fluida que se extendió una vez terminado el ejercicio. Todavía hoy hablamos con frecuencia y nos mantenemos al día sobre nuestros progresos.

Como te digo, María sí que asistió al evento en Madrid y esto es lo que me contó sobre el mismo:

Nos citaron en un local de Madrid, que no recuerdo el nombre. Un sitio muy chulo cerca de Tribunal.

Yo llegué un pelín tarde. Cuando entrabas te ponían un cartel con tu nombre y te reunían con tu grupo, ya que era con quienes tenías una mayor relación y era más fácil romper el hielo.

Así, en seguida te empezabas a sentir a gusto. Habíamos compartido experiencias durante varias semanas por videoconferencia y parecía que nos conociéramos desde hace tiempo.

Mientras tanto, los tutores iban pasando por todos los grupos a saludar. Como había alumnos que habían tratado alguna vez con otros tutores diferentes al suyo, las conversaciones eran muy naturales.

Sara, nuestra tutora, se unió a nuestro grupo en cuanto pudo y estuvo con nosotros casi todo el rato.

Según avanzaba la noche, la gente se iba mezclando más unos con otros. Había barra libre de bebidas que también ayudaba un poco a soltarse, jajaja.

De madrugada, cuando cerraron el local, unos cuantos nos fuimos por Fuencarral a una disco. Noche de fiesta que terminamos con un chocolate con churros en un mítico sitio cerca de Sol.

Al día siguiente unos cuantos quedamos en el Retiro y pasamos el día juntos, hasta que tuvimos que coger el tren o el autobús para volver a casa.

Fue genial. Una sensación de estar con gente que te entiende y empatiza. De sentirte incomprendida en tu entorno, por no estar a gusto con tu situación actual y negarte a conformarte, a ser una más de un grupo con tus mismas inquietudes.

Un acto muy enriquecedor que recomiendo sin dudarlo.

María
Evento ETC

El evento final es un momento perfecto para conocer en persona a quienes han pasado contigo varios meses.

Nota:

El evento se tuvo que cancelar en 2020 por el coronavirus y no sé si se podrá retomar en 2021. Espero que recuperemos pronto la normalidad que conocíamos y este tipo de acontecimientos puedan volver a celebrarse.

Mi valoración del programa formativo Encuentra Tu Camino

Vaya, me he puesto a recordar todos los momentos que viví y, al final, me ha salido un artículo más largo de lo que esperaba.

Por eso, si te gusta ir directamente al grano y simplemente estás buscando una valoración más simple y concisa sobre lo que te ofrece Encuentra tu Camino, en este apartado final quiero darte justamente esa información.

A continuación te cuento, desde mi punto de vista, los puntos clave del programa que pueden ayudarte a decidir si el curso es apropiado o no para ti.

Lo que más me gustó del curso

En general, creo que Encuentra Tu Camino es un programa formativo muy completo y bien organizado. Pero, en concreto, los aspectos que más me gustaron fueron los siguientes:

  • La ayuda y el seguimiento constante de los tutores.
  • Las sesiones semanales con mi grupo donde compartir avances y resolver dudas.
  • El apoyo de la comunidad y la buena sintonía que se crea entre todos.
  • Las explicaciones sencillas, directas y realistas de Ángel.
  • La posibilidad de descargar el vídeo, audio y presentación de todas las lecciones.
  • El acceso de por vida a la plataforma, con todas las actualizaciones que vayan haciendo del curso.

Qué aspectos no me gustaron del programa

No hay nada perfecto y no todo va a ser bueno. También hay algunas cosas que no me llegaron a convencer y que creo que podrían llegar a mejorarse. Por ejemplo:

  • Los primeros módulos son muy similares a lo que puedes encontrar en algunos libros de autoayuda.
  • Algunas de las sesiones grupales, con todos los alumnos de la edición, creo que no aportaban demasiadas novedades con respecto a los vídeos de las lecciones. Sé que esto se ha corregido en ediciones posteriores.
  • El plazo para terminar ciertos módulos me pareció un poco justo.

Qué me ha aportado Encuentra Tu Camino

Una vez terminado el curso, y habiendo hecho todos las tareas que se proponen, puedo decir que el programa funciona.

Para mí fue una experiencia diferente a las realizadas hasta el momento, gracias a la que he conseguido:

  • Adquirir un mayor conocimiento sobre mí mismo. Tener claro qué es lo que quiero y qué cosas valoro más en la vida.
  • Elegir una nueva opción profesional a la que me estoy dedicando en la actualidad.
  • Aprender una metodología para poder cambiar aquellos aspectos de mi vida con los que no estoy de acuerdo.
  • Romper mis miedos para contactar con desconocidos y hablar así con personas que eran y siguen siendo unos referentes para mí.
  • Conocer a gente con las que comparto inquietudes y maneras de entender la vida. Con algunos todavía sigo manteniendo una relación.

Errores que cometí como alumno

Si me apuntase hoy al curso tengo claro que actuaría de diferente manera en ciertos momentos. Así aprovecharía mucho más todo lo que ofrece.

Aquí van algunas cosas que no hice demasiado bien:

  • Apurar hasta el último minuto para contratar el curso y perder así los bonus.
  • No participar demasiado en la comunidad.
  • Intervenir poco en las sesiones semanales.
  • No haber podido asistir al evento final.
  • No mantener el contacto con algunos de mis compañeros de grupo.

Mi opinión final sobre el curso Encuentra Tu Camino

Hoy puedo decir que Mi paso por Encuentra Tu Camino fue todo un acierto.

Antes de hacer el curso llevaba mucho tiempo dedicándome a una actividad profesional que me desgastaba día tras día. Sabía que tenía que cambiar y lo había intentado por mi cuenta sin demasiado éxito.

¿Cuánto más podía seguir así?

¿Cuánto vale mi futuro?

Dicen que a la tercera va la vencida, así que, tras dejar pasar dos ediciones de Encuentra Tu Camino, decidí apuntarme. Era consciente de que no era un curso barato, pero tenía el dinero ahorrado y contaba con la garantía de devolución. Si no me convencía, podría recuperar el importe antes de 30 días.

No hizo falta.

Tras las dudas iniciales, el programa superó mis expectativas y me proporcionó una opción de futuro que poder explorar, una hoja de ruta para hacerlo y todo un método de reinvención profesional que podría aplicar de nuevo si lo necesitase.

Pero no es fácil. Hay que trabajarlo y romper muchos de los esquemas que tienes preconcebidos.

Ángel y su equipo se encargan siempre de recordártelo. Son muy sinceros y transparentes en eso.

Tú eres responsable de que las cosas cambien. Tienes que quererlo y pasar a la acción para conseguirlo.

Es posible que la opción que eliges no salga como esperas. Pero, aun así, habrás actuado en sintonía con lo que quieres y con tu forma de ser. No estarás haciendo lo que la sociedad ha escogido en tu lugar.

Además, tendrás los recursos para volver a intentarlo si lo deseas.

Si tuviese que resaltar algo de Encuentra tu Camino, sería el apoyo de los tutores. Sin ellos, este viaje es mucho más complicado. Te orientan y ayudan en todo momento para que puedas seguir el programa y no te quedes estancado.

Ahora bien, tengo que decir que no es un curso para todo el mundo.

Si tienes muy claro tu objetivo en la vida, desde luego, no lo necesitas.

Si llevas tiempo echando currículos porque deseas encontrar trabajo de lo tuyo y no lo consigues, esta formación tampoco es la más apropiada para lograrlo.

Si lo que quieres es simplemente dejar de trabajar y que alguien te diga cómo dar el pelotazo, este curso no te lo va a desvelar.

Si no vas a poder dedicarle el tiempo necesario durante las 10 semanas que dura, mejor espérate a la próxima edición.

Y, por supuesto, si tienes que pedir un crédito para pagar el curso, ni se te ocurra hacerlo.

Yo recomendaría esta formación a personas que estuvieran descontentas, indecisas o perdidas sobre qué hacer con su vida profesional. A aquellos que sienten que están dedicando sus días a desempeñar una actividad con la que no están a gusto y sienten la necesidad de cambiar algo, pero no tienen claro el qué.

Pero, sobre todo, sólo se lo aconsejaría a quienes, además de lo anterior, estuvieran dispuestos a tomárselo en serio y a dedicarle una buena cantidad de horas de su tiempo para lograr sus objetivos.

Únicamente si tienes ganas y te esfuerzas podrás aprovechar todo lo que te brinda Encuentra Tu Camino.

¿Qué opinas?

¿Crees que Encuentra Tu Camino puede ser para ti?

Apúntate al taller gratuito de Encuentra Tu Camino

Si te queda alguna duda sin resolver sobre el curso, pregúntame en los comentarios o envíame un email. Estaré encantado de ayudarte.

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