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Vamos a hablar sobre cómo minimizar riesgos.

Pero esta vez no me estoy refiriendo al peligro de ciertas inversiones que no sabes cómo funcionan, a contratar un crédito con tu banco o a la volatilidad propia de los mercados.

No, esta vez no.

Hoy quiero hablarte de algo más cotidiano. Algo que seguramente hagas bastante más a menudo y creas que lo tienes perfectamente controlado.

Hoy te voy a hablar sobre tus pagos a través de la Red.

Verás, en la actualidad las compras online están a la orden del día. ¿Quién no ha comprado alguna vez por Internet?

Lo cierto es que cada vez es más sencillo y más cómodo. Con un par de clics de ratón tienes tu producto servido en casa al día siguiente.

compras online

En la actualidad, las compras por Internet están a la orden del día.

Hemos naturalizado el proceso de tal manera que muchas veces nos cuesta menos hacer una compra en Internet que prepararnos un sándwich.

Confiamos plenamente en que todo va a salir bien.

Hasta que no es así y, de repente, un día te encuentras con un movimiento extraño en tu tarjeta o te das cuenta de que te han estafado.

Se te queda cara de tonto.

Lo sé, porque a mí me ha pasado.

Y, como no quiero que eso te llegue a ocurrir a ti, voy a contarte algunas de las principales recomendaciones a la hora de realizar tus compras online y te contaré también qué es lo que hago yo para tener una mayor seguridad.

Pero empecemos por el principio. ¿Quieres saber qué me ocurrió? Te lo cuento a continuación.

El día que me robaron la tarjeta de crédito

Martes, 10 de la mañana. Me encuentro trabajando en la oficina.

  • Brrr, brrrr.

El vibrador de mi móvil suena un par de veces.

  • Vaya, ya está de nuevo alguna compañía telefónica enviando su cansino mensaje de SPAM.

Pues no, me equivocaba.

  • “Movimiento en su tarjeta: 40 € – Russian Pharmacy” (no recuerdo el nombre exacto)

Leo el SMS y se me abren los ojos como platos. No tengo ni idea de qué es eso.

  • Brrr, brrrr.

Mi móvil vuelve a vibrar.

  • Brrr, brrrr.

Otra vez más. Y otra. Y otra más.

Son todo mensajes de texto similares al anterior.

Rápidamente, busco el teléfono de mi banco. Mientras tanto, recibo otros 3 ó 4 mensajes más.

Finalmente, consigo llamar a mi entidad, bloquean la tarjeta y dejo de recibir esos molestos SMS. Pero, quien fuese, ya había logrado realizar compras por valor de 1.000 €, el límite que tenía puesto en mi tarjeta de crédito.

Siguiendo los consejos de mi banco, fui a poner una denuncia a la policía y, con dicha denuncia, di aviso al emisor de la tarjeta de crédito.

Por suerte, pasadas unas semanas, me devolvieron todo el dinero.

Eso sí, el susto y el trastorno de todos los trámites, no me los quitó nadie.

Tarjeta de crédito

Que te roben los datos de la tarjeta de crédito no es una situación agradable.

Todavía hoy no entiendo cómo pudieron robarme el número de esa tarjeta. Sólo la había utilizado en dos ocasiones: en la caja de un supermercado y para comprar unos billetes de tren online.

¿Qué pudo ocurrir? Lo desconozco.

Lo que sí sé es que, desde entonces, soy todavía más prudente al pagar con mi tarjeta a través de Internet y aplico una serie de pautas para intentar que no me vuelva a ocurrir.

Unos consejos que quiero compartir contigo y espero que te sean de utilidad.

Consejos para comprar online de forma segura

Revisa la tienda online

El primer consejo para que no te timen al comprar por Internet es hacerlo en tiendas de confianza.

Parece obvio, pero no lo es tanto.

Muchas veces nos dejamos llevar por los precios de los productos y queremos aprovechar esas gangas que no podemos dejar pasar.

Para muchos, comprar en Internet es sinónimo de comprar barato y, por eso, en ocasiones vemos precios muy rebajados en una tienda online y no nos paramos a pensar el porqué de esa rebaja tan increíble.

Si viésemos esos precios al pasear por la calle, en una tienda que no conocemos y que, además, no nos invita especialmente a entrar en ella, seguramente pasaríamos de largo.

Pero en Internet no. Vemos una super-oferta y hay que hacerse con ella a toda costa.

¿A toda costa?

Piénsatelo bien. Del mismo modo que no entrarías en esa tienda del callejón, revisa bien si la web en la que estás a punto de comprar es o no de tu confianza.

Para ello, fíjate en lo siguiente.

Revisa si utiliza un protocolo seguro (https)

Este punto es imprescindible. Si tu tienda no lo cumple, no mires nada más. Cierra la página y sigue buscando otras ofertas.

Protocolo https

Comprueba siempre que la web donde vas a meter tus datos use un protocolo de conexión seguro.

Hoy en día todas las páginas deberían utilizar un protocolo seguro de comunicación o, lo que es más claro de entender, que su dirección empiece por https. Fíjate bien en la “S” final, es lo que marca la diferencia.

Todavía hay páginas que utilizan el protocolo http (sin la “S”), pero cada vez son menos. De hecho, Google poco a poco las va eliminando de sus resultados de búsqueda.

La utilización del protocolo https nos asegura que todos los datos que intercambiemos con esa página web (tu nombre, tu DNI, el número de tu tarjeta, etc) se van a transmitir cifrados y, por lo tanto, son mucho más complicados de leer por cualquier hacker con malas intenciones.

Para asegurarte de que la página es segura, la mayoría de los navegadores web muestran un candadito en su barra de direcciones. Si ese candado aparece bien (no está tachado, ni pone un mensaje del tipo “no es seguro”), entonces la página tiene una conexión segura.

Revisa las políticas de privacidad y avisos legales

Cuando aterrizamos en una nueva página y queremos comprar en ella, debemos informarnos sobre quién está detrás de dicha web. Para ello, podemos echar un vistazo a sus páginas legales.

Normalmente las encontraremos en el pie de la página, con enlaces llamados “política de privacidad” y “avisos legales”. A veces, también tendremos algún otro enlace que diga algo así como “términos del servicio” o “condiciones de contratación”.

En estas páginas conoceremos los datos de la persona o empresa a la que pertenece la web, así como todo lo relativo a la prestación del servicio de compra: condiciones de devolución, gastos de envío, etc.

Textos legales de una web

Lee siempre los textos legales de una web para conocer quién hay detrás y cuáles son tus derechos.

Revisa toda esta información para no llevarte sustos indeseados.

Y, si no encuentras ningún dato sobre el propietario de la web, huye de allí sin mirar atrás.

Busca opiniones de la tienda

El último de los consejos a la hora de comprar en una web es conocer qué opina la gente sobre dicha página.

Del mismo modo que muchas veces vamos a un restaurante o compramos en una tienda del barrio porque nos la recomienda un amigo, en Internet puedes encontrar opiniones de casi todo.

opiniones de los usuarios

Las opiniones de los usuarios te ayudarán a decidir si una web es fiable o no.

Abre tu buscador favorito, pon el nombre de la web seguido de la palabra “opiniones” y seguro que encuentras comentarios que han dejado otros usuarios sobre sus propias experiencias de compra.

Saca entonces tus propias conclusiones y decide si la tienda online merece la pena.

Métodos de pago

A la hora de comprar por Internet, debes tener muy en cuenta qué modalidades te ofrece el comercio para pagar tu producto y, de ese modo, elegir la que más te convenga en cada ocasión.

A continuación, te explico cuáles son mis modalidades favoritas.

El pago contrareembolso

Probablemente sea la modalidad más segura aunque, si te soy sincero, creo que nunca la he llegado a utilizar.

El contrareembolso consiste en pagar el producto en el momento en el que lo recibes. Es decir, se lo abonas directamente al repartidor que te hace la entrega.

De este modo, te evitas dar tu número de tarjeta o de cuenta bancaria a través de Internet, de forma que no hay problema en que te lo roben durante la transacción.

Pago contrareembolso

El pago contrareembolso que hacemos al repartidor es quizá la opción más segura de todas.

Sin embargo, hay que señalar que no se trata del medio de pago más cómodo, ya que tienes que tener tu dinero en casa en el momento de la entrega, además de estar firmando justificantes de entrega y estar pendiente de que el repartidor tenga cambio, en caso de que no dispongas del importe exacto.

Por otro lado, no todas las tiendas lo aceptan o, cuando lo hacen, aplican un recargo, por lo que tu compra acaba saliéndote más cara.

Tarjetas prepago

Las tarjetas prepago son mi manera favorita de comprar en Internet.

Se trata de tarjetas de débito donde los pagos no van directamente contra la cuenta bancaria, sino sobre un saldo que previamente debes cargar en la tarjeta.

De este modo, tú recargas tu tarjeta con la cantidad que vaya a costar tu compra y así sabes que nadie te va a poder quitar más de dicha cantidad en caso de fraude.

Este sistema está cada vez más extendido y raro es el banco que hoy en día no te ofrece una solución de este tipo para comprar online de forma segura.

Plataformas de pago

Las plataformas de pago son páginas web que hacen de intermediarios entre tú y tu banco o tu tarjeta de crédito.

La más conocida es Paypal, aunque hay muchas otras.

Paypal

Plataformas como Paypal nos facilitan los pagos en Internet.

Para utilizarlas, basta con crearte un perfil y asociar una cuenta corriente o una tarjeta.

Así, cuando vas a pagar en una tienda online que acepta una plataforma de este tipo, te identificas con los datos de la plataforma y realizas el pago.

De este modo, los datos de tu tarjeta no se transmiten en ningún momento durante la compra, por lo que se aumenta la seguridad.

Yo tengo una cuenta de Paypal donde he asociado una tarjeta prepago. Así consigo una doble seguridad al combinar estas dos estrategias.

Revisa periódicamente los movimientos de tu tarjeta

Independientemente de que pagues con tarjeta prepago, con tarjeta de débito o de crédito, es conveniente establecer la rutina de revisar los movimientos bancarios al menos una vez a la semana. De ese modo, podrás detectar cobros extraños y reaccionar a tiempo para pararlos y solicitar su devolución si corresponde.

Si tu banco tiene un sistema de avisos, donde te envían un SMS cada vez que se produce una compra con tu tarjeta, actívalo, especialmente si es gratuito.

En caso de que tu sistema de alarmas sea de pago, tú decides. Si eres constante y revisas los movimientos de tu cuenta y de tu tarjeta cada semana, quizá no necesites activarlo. Pero, si eres de los que se olvidan de hacer esta tarea semanal, mejor contrátalo. Te ahorrará más de un disgusto.

No guardes el método de pago en tu perfil de la tienda

Un último consejo es que no almacenes los datos de tu tarjeta en tu cuenta personal de las tiendas online.

Muchas páginas ofrecen esta opción para que sea más fácil y rápido hacer posteriores compras.

Mi consejo es que no guardes esta información.

Si la tienda sufriera un robo de datos, la información de tus tarjetas se vería comprometida. Por lo tanto, pónselo difícil a los delincuentes, aunque eso suponga introducir los números de tu tarjeta cada vez que hagas una compra.

Protege tus comunicaciones

Otro de los aspectos que debes vigilar a la hora de comprar por Internet es cómo te estás conectando a la tienda online.

Aquí van unas reglas básicas.

Nunca compres desde una red pública

Cada vez son más los lugares que te ofrecen wifi gratis.

Restaurantes, hoteles, centros comerciales, aeropuertos, etc.

Yo no soy muy amigo de estas redes públicas y, por eso, no suelo utilizarlas.

¿El motivo? La seguridad.

Imagina el parking subterráneo de un centro comercial.

Si estás fuera, no sabes lo que ocurre en su interior. Sin embargo, cuando entras, tienes todo a tu disposición: sabes los coches que circulan por sus pasillos, ves los coches que están aparcados, puedes observar quién entra y sale de cada coche, etc.

En el momento en que te conectas a una wifi abierta, eres un dispositivo más de esa red. Un coche más dentro del parking subterráneo.

Cualquiera, con un mínimo de conocimiento y una pizca de malas intenciones puede saber lo que estás transmitiendo desde tu portátil o teléfono. Y no sólo eso, también podría llegar incluso a entrar en tu dispositivo para robarte información o instalar algún programa malicioso.

Peligro de las redes wifi públicas

No uses redes wifi públicas muy a menudo. Nunca sabes quién más puede estar conectado.

Por lo tanto, utiliza este tipo de redes sólo en caso de emergencia y con mucha cautela. Si no, es preferible gastar algunos megas de tu tarifa de móvil.

Protege tu wifi

Robar la wifi del vecino es mucho más habitual de lo que parece. Además, el resultado puede ir más allá de que alguien esté gorroneando un servicio por el que otro está pagando. También puede terminar en un robo de información.

Tal y como hemos visto en las wifi públicas, si alguien se mete en tu wifi de casa podría acceder a todos tus equipos y a tus comunicaciones. Por eso, es conveniente proteger la red de tu hogar todo lo posible.

No voy a darte aquí una guía, ya que hay páginas especializadas con tutoriales mucho más detallados. Lo que sí te mencionaré son unas pocas pautas básicas para ponérselo un poco más difícil a quien quiera robarte Internet:

  • Cambia las contraseñas que vienen por defecto en tu router, tanto la del wifi como la del panel de administración.
  • Elige contraseñas largas (más de 12 caracteres) que incluyan mayúsculas, minúsculas, números y algún símbolo extraño (&, %, $,_, ….).
  • Cambia el sistema de seguridad a WPA2.
  • Cambia el nombre de tu red por otro que no sea identificativo de tu modelo de router.
  • Oculta el identificador de tu red.
  • Apaga el router cuando no lo vayas a utilizar durante varias horas.

Nunca uses los enlaces recibidos por email o sms

Supongo que estarás harto de escuchar esta advertencia, pero no está de más recordarla.

La mayor parte de las estafas por Internet y de los virus que se instalan en los ordenadores se deben a que el usuario ha pulsado algún enlace que ha recibido en un correo electrónico o en un sms.

Seguridad Internet

Los enlaces enviados por mail o sms son el sistema favorito de los ladrones en Internet.

A veces, estos enlaces llevan a páginas que directamente descargan un virus en tu pc o bien te redirigen a webs que intentan suplantar la identidad de otras páginas, para robarte así los datos que introduzcas en sus formularios.

Por lo tanto, como regla general, no accedas a una web, donde vayas a dejar tu información, a través de un enlace recibido a través de email, sms, whatsapp, etc. Mejor teclea tú mismo la dirección de la web en tu navegador y asegúrate de que la has escrito correctamente.

La seguridad en tu equipo

Por último, aunque no menos importante, confirma que tu equipo es seguro.

Al final, las compras las hacemos desde nuestro ordenador o dispositivo móvil, por lo que si éstos son vulnerables, nuestras operaciones por Internet se verán seriamente comprometidas.

En este sentido, mis dos consejos básicos son los siguientes: mantener tu antivirus y tus aplicaciones actualizados.

Instala un antivirus

Los virus en tu ordenador son el principal problema a la hora de hacer pagos seguros.

Existen virus de todo tipo. Desde los que dejan tu pc inservible a los que envían correos de spam de forma masiva, pasando por los que cifran una parte de tus discos y te piden un rescate para acceder a ellos.

antivirus

Mantén siempre tu antivirus actualizado.

En caso de las compras online los virus que nos preocupan principalmente son aquellos que nos roban información de nuestro equipo. Los hay que incluso recogen la secuencia de teclas que vas pulsando y se las envían a los atacantes.

¡Imagínate toda la información que pueden recolectar sobre ti y sobre tus actividades!

Por si fuera poco, cada día aparecen nuevos virus y nuevas amenazas. De modo que la presencia de un antivirus en nuestro equipo es más que necesario.

Pero no basta con instalar un antivirus. Además debemos asegurarnos que se actualiza a diario para poder hacer frente a los nuevos peligros informáticos que puedan surgir.

Mantén tus aplicaciones actualizadas

Otro punto que hay que tener vigilado en todos tus dispositivos es la vulnerabilidad de las aplicaciones que tenemos instaladas.

A veces, pensamos que, una vez instalamos un programa en nuestro ordenador o móvil, ya no hay que hacer nada más.

Esto realmente no es así.

Muchas veces las aplicaciones tienen fallos de seguridad que son aprovechados por atacantes para acceder a nuestro equipo y robar nuestra información.

Normalmente estos fallos se solucionan pronto y basta con descargarnos la actualización correspondiente para corregirlos. Pero, si no tenemos activadas las actualizaciones automáticas, podemos mantener la versión insegura instalada en nuestro equipo durante mucho más tiempo del necesario, aumentando así el riesgo de sufrir un ataque de seguridad.

Cómo lo hago yo: usar un Live-USB

Como te he comentado, la mejor manera de estar tranquilos a la hora de hacer compras en Internet es asegurarnos de que nuestro ordenador no tenga ningún virus ni aplicación que pueda comprometer nuestra seguridad.

Normalmente, cuando instalamos nuestro sistema operativo desde cero y arrancamos por primera vez nuestro ordenador, podemos tener esa certeza de que no contamos con ningún programa malicioso instalado en nuestro equipo.

Conforme lo vamos utilizando, navegamos por Internet, descargamos e instalamos programas, etc, las posibilidades de que “algo” se cuele en nuestro pc van incrementando.

¿Y si pudiéramos tener un sistema operativo limpio, sin usar, cada vez que hacemos una compra en Internet?

La buena noticia es que es posible. Y es más sencillo de lo que parece.

No sé si conoces Linux. Es un sistema operativo que cuenta con varios tipos de distribuciones diferentes. Una de esas distribuciones se llama Ubuntu,

linux

Este simpático pingüino es el logo del sistema operativo Linux.

Pues bien, Ubuntu te permite tener lo que llaman una distribución Live, es decir, una versión del sistema operativo que se encuentra instalada en un DVD o un pendrive.

La idea es que, cuando arrancas el equipo con tu DVD insertado en el lector o con tu pendrive conectado a un puerto USB, su contenido se carga en la memoria RAM de tu ordenador y lanza un sistema operativo totalmente limpio. Este sistema operativo no tiene nada que no viniese instalado de fábrica, ya que, cuando apagas el ordenador, todo lo que has estado realizando se borra, sin dejar rastro.

Es una manera genial de asegurar que el ordenador desde donde realizas tus compras en Internet no tiene ningún virus.

Y, por eso, ésta es la manera en la que suelo realizar todas mis compras.

Además de tener en cuenta todas las recomendaciones que te he comentado en el post, cada vez que voy a hacer algún pago online, conecto mi USB con Ubuntu Live, arranco mi ordenador y llevo a cabo la compra con total tranquilidad.

Por si tú también quieres probarlo, te voy a contar a continuación cómo puedes crear tu propio DVD o USB Live con Ubuntu.

Cómo crear un DVD o USB Live con Ubuntu

El primer paso será abrir la página oficial de Ubuntu, ir a la sección de Download y descargar la distribución “Ubuntu Desktop”.

USB Live

Puedes llevar tu Ubuntu Live instalado en un pendrive.

Verás que hay, al menos, dos versiones: una llamada LTS y otra que no pone nada. La segunda es más nueva, tendrá por lo tanto alguna funcionalidad más. La primera es más estable y cuenta con más años de soporte. Tú decides cuál prefieres.

Una vez aceptemos la descarga, tendremos un fichero con extensión .iso en nuestro ordenador. Con este fichero podemos hacer dos cosas:

  • Grabarlo en un DVD.
  • Crear un USB arrancable.

Las primera opción no tiene mayor complicación. Simplemente abre tu programa de grabación favorito, inserta un DVD vacío en el lector y ponlo a grabar. Eso sí, asegúrate de hacer la grabación mediante una opción que diga algo así como “Grabar disco a partir de una imagen guardada en el ordenador” (en cada programa de grabación, esta opción será diferente).

Si tienes Windows 10, también puedes grabar tu DVD de forma directa, sin programa de grabación. Para ello, simplemente debes hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el fichero .iso que te has descargado y seleccionar la opción “Grabar imagen de disco”.

Por su parte, para crear un USB arrancable desde Windows, deberemos bajarnos una aplicación, llamada Rufus, e instalarla en nuestro ordenador.

Una vez instalada, inserta un pendrive en uno de tus puertos USB, abre Rufus y selecciona tanto la unidad de USB como la imagen .iso que te has descargado. El resto de opciones déjalas como vienen por defecto.

Por último, haz clic en “empezar” y, al cabo de unos minutos, tendrás tu USB Live listo para usar.

Rufus

Ésta es la configuración que deberías realizar en Rufus para crear tu USB Live.

Una vez creado nuestro DVD o USB, apagaremos el ordenador y lo volveremos a encender con el disco o pendrive conectados.

Al poco tiempo, debería arrancar la distribución de Ubuntu, en lugar del sistema operativo que tenemos instalado. Si esto no ocurre, vuelve a apagar el ordenador, enciéndelo de nuevo y, en cuanto empiece a funcionar, pulsa la tecla correspondiente para acceder a las opciones de arranque de la BIOS.

Aquí no te puedo ayudar demasiado, ya que cada placa base es diferente. Normalmente, las teclas que nos permiten acceder a estas opciones de arranque son la F8 o la F12, aunque pueden ser otras diferentes (F1, F5, ESCAPE, etc). Lo siento, pero te va a tocar investigar.

Finalmente, una vez se inicie el DVD o el USB Live, deberás elegir la opción “Probar Ubuntu”.

Espera unos minutos y… ¡ya está!

Ahora ya tienes un sistema operativo limpio en el que puedes abrir un navegador web y hacer tus compras con la tranquilidad de que no hay nada instalado en tu pc que ponga en cuestión la seguridad de tus transacciones.

Ubuntu

Así luce el escritorio de Ubuntu.

Resumen

En este post te he contado los principales cuidados que tengo al llevar a cabo mis compras en Internet.

Realmente, todos estos aspectos se resumen en uno: utiliza el sentido común.

De igual modo que no entrarías a una tienda clandestina a comprar algo con tu número de tarjeta y tu pin escrito en la frente, no compres en una web sin hacer previamente unas comprobaciones mínimas y sin asegurar tu equipo ni tu conexión a Internet.

Comprar online puede ser una experiencia muy satisfactoria, o convertirse en una auténtica pesadilla, si no tienes cuidado.

Y, como no queremos que esto último te ocurra a ti, a continuación te dejo un resumen de los principales puntos que debes atender.

Consejos para comprar online de forma segura
  • Revisa que la página web tenga https.
  • Revisa las páginas legales de la web.
  • Busca opiniones en Google.
  • Utiliza un método de pago seguro.
  • Revisa de vez en cuando los movimientos de tu tarjeta.
  • No guardes datos bancarios en tu perfil de la web.
  • Evita las redes públicas.
  • Protege tu wifi.
  • No pulses los enlaces de emails ni sms.
  • Revisa la seguridad de tu equipo.
  • Si puedes, utiliza un Live CD.

Recuerda que la protección total no existe. Pero estoy convencido de que, siguiendo estos consejos y aplicándolos convenientemente, conseguirás minimizar tus riesgos y así tus compras en Internet serán mucho más seguras.

Ahora es tu turno. Cuéntame:

¿Qué trucos tienes tú para comprar online de manera fiable?

Te espero en los comentarios.

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