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Lo reconozco, rara vez frecuento mi oficina bancaria.

Prefiero hacer mis gestiones por Internet.

Es mucho más cómodo, más rápido, mantengo el control de lo que hago y no necesito firmar un tocho de papeles que no hacen ningún bien al medio ambiente.

Sin embargo, alguna vez sí que me he dejado caer por allí. Normalmente, cuando me tocaba hacer las amortizaciones de mi hipoteca o cuando quería preguntar por las condiciones de algún seguro.

Pues bien, siempre que he acudido a mi sucursal, amablemente me han recomendado lo mismo: que me abra un plan de pensiones.

  • Son un gran producto y además te puedes ahorrar impuestos.

Bueno, eso es relativo.

  • Tal y como están las pensiones, son la mejor solución para el día que te jubiles.

En lo primero, te doy toda la razón. En lo segundo, permíteme ponerlo en duda.

  • Además, si lo contratas ahora te llevas esta estupenda cafetera de cápsulas. ¡Cómo vas a dejar pasar la ocasión!.

¡Ostras, qué oportunidad!… pero paso.

  • Con tu edad, ¿cómo es que no tienes todavía uno?

Esto último ya me resulta particularmente hiriente. Mejor me levanto y me voy sigilosamente por donde he venido.

Ahora bien, ¿tiene razón mi banquero cuando me habla sobre lo necesario que es tener un plan de pensiones? ¿Tan ventajoso es tener uno para poder desgravarse en la declaración de la renta? ¿Son realmente un producto que merezca la pena para cuando nos jubilemos?

En este post quiero despejar las dudas más frecuentes sobre los planes de pensiones, para que si estás pensando en contratar uno este año, conozcas en qué consisten exactamente y puedas tomar una decisión al respecto.

Qué es y cómo funciona un plan de pensiones

Los planes de pensiones son el producto de ahorro por excelencia con vistas a la jubilación. Su objetivo es precisamente ése: ir acumulando poco a poco una cantidad de dinero para que, en el momento en que te jubiles, puedas complementar tu pensión.

Y es que, como te comenté en otro artículo, el futuro de las pensiones en España no es nada cierto. Los requisitos para acceder al 100% de la pensión son cada vez más estrictos. También hay un límite en cuanto al máximo que puedes cobrar cuando te jubiles. Por eso, es muy probable que, cuando llegue ese momento, tus ingresos mensuales se vean reducidos.

Es aquí cuando entra en juego todo el esfuerzo realizado a lo largo de tu vida para asegurarte unos ahorros y rentabilizarlos mediante productos de inversión.

Y los planes de pensiones son una alternativa más dentro de dichos productos.

Se trata por tanto de una herramienta de inversión a largo plazo y, de hecho, no van a permitirte recuperar tu dinero hasta que te jubiles (o hasta que se cumpla algún otro supuesto que luego te comentaré).

Plan de pensiones - producto de ahorro para la jubilación

Un plan de pensiones está pensado para mejorar tus ingresos el día que te jubiles.

En cuanto a su funcionamiento, son muy similares a los fondos de inversión. Tú realizas aportaciones monetarias a tu plan y, con el dinero aportado por todos los partícipes, un gestor lo invierte en diferentes activos.

Es decir, el plan de pensiones no es una especie de hucha o depósito bancario donde ingresas tus ahorros y los recuperas con una rentabilidad establecida. No, no es exactamente así.

La rentabilidad del plan de pensiones está directamente relacionada con los activos en los que invierte. Y estos pueden ser de renta fija, de renta variable o una combinación de ambos.

Por ello, todos estos activos están sujetos a las oscilaciones del mercado. Unos más, otros menos.

Y debes tener una cosa clara: en un plan de pensiones puedes tener pérdidas.

Es posible que, cuando quieras recuperar tu dinero, el importe total del plan sea inferior al capital que has ingresado. Por lo que es muy importante que, a la hora de escoger un plan de pensiones, revises su política de inversión y elijas aquél que está más acorde a tu perfil de riesgo.

No es lo mismo un plan de pensiones que invierte fundamentalmente en bonos a corto plazo, que aquél que está compuesto principalmente por acciones de diversas compañías. El primero será mucho más estable, pero te ofrecerá una rentabilidad muy pequeña, mientras que el segundo es más arriesgado, pero también puedes obtener mayores beneficios.

Finalmente, conviene aclarar que no estás obligado a aportar periódicamente dinero a tu plan de pensiones.

Muchas personas piensan que, al ser un producto de ahorro, deben hacer ingresos en su plan en unas fechas determinadas.

Eso no es así.

Puedes aportar dinero a tu plan cuando tú quieras, de manera periódica o puntual. Puedes ingresar una cantidad durante un tiempo, luego parar los ingresos, retomarlos más adelante,… Como tú quieras.

Aportaciones al plan de pensiones

Puedes aportar a tu plan de pensiones a tu ritmo. No estás obligado a nada.

Lo que sí debes tener en cuenta es que existe un límite legal en cuanto a la aportación máxima que puedes realizar cada año y que no debes exceder.

Cuál es la aportación máxima a un plan de pensiones

Hasta el año pasado, podías aportar a tu plan de pensiones un máximo de 8.000 € al año. Sin embargo, en los Presupuestos Generales del Estado de 2021 se ha introducido una novedad y, desde ahora, sólo podrás aportar a tu plan de pensiones un máximo de 2.000 € o el 30% de tus rendimientos netos del trabajo (la cifra que sea menor de las dos).

Se trata de un cambio que, desde luego, resta gran parte del atractivo que tienen este tipo de productos financieros y que, desde mi punto de vista, pone de manifiesto dos problemas importantes:

  • Por un lado, nos hace ver que los planes de pensiones son muy dependientes de las decisiones gubernamentales. No es la primera modificación que sufren por parte de nuestros dirigentes (que no, diligentes), ni será la última.
  • Por otro lado, independientemente de cómo afecta la nueva normativa a los planes de pensiones, parece que se está desincentivando el ahorro. Una vez más se demuestra cómo la educación financiera no está precisamente en la hoja de ruta de ningún gobierno. Al menos en España.

Traspaso de tu plan de pensiones

¿Tienes un plan de pensiones y no estás satisfecho con su rendimiento? ¿Ves cómo hay otros planes que están funcionando mejor que el tuyo? ¿No te sientes cómodo con el nivel de riesgo asumido por tu plan?

No te preocupes, no está todo perdido.

Los planes de pensiones son muy restrictivos a la hora de recuperar tu dinero, pero eso no quiere decir que no podamos hacer nada si nuestro plan no se ajusta a lo que esperamos de él.

Una de las ventajas de los planes de pensiones es que puedes traspasar tu capital de un plan a otro, sin que eso suponga ningún coste para ti.

Por lo tanto, si no te gusta el plan que contrataste en un momento dado, puedes mover tu dinero a otro plan, ya sea del mismo banco o perteneciente a una entidad diferente.

Traspaso de un plan de pensiones

Puedes traspasar tu dinero de un plan a otro cuando quieras.

Esta peculiaridad es tremendamente útil. No sólo nos permite cambiar nuestro plan por otro si vemos que no termina de funcionar, sino que nos da la posibilidad de planificar mucho mejor nuestro futuro.

Por ejemplo, podemos contratar inicialmente un plan de pensiones de renta variable pura cuando somos más jóvenes y, más adelante, traspasarlo a otro de renta mixta o renta fija según se acerque nuestra edad de jubilación. De ese modo, aprovechamos el potencial de las acciones para generar rentabilidades en el largo plazo y después asentamos esos beneficios gracias a una menor exposición al riesgo.

Así que, si ya tienes un plan de pensiones, no te conformes. Busca siempre aquél que mejor se adapte a tu situación y traspasa tu dinero cuando lo consideres necesario.

Plan de pensiones garantizado

Hemos visto que los planes de pensiones están sujetos a los vaivenes del mercado. Por eso, quizá te preguntes si existe algún plan que sea menos incierto, donde la rentabilidad esté asegurada y no debas preocuparte por las subidas y las bajadas de la bolsa.

Pues sí, existe algo similar. Pero ya te adelanto que tampoco es exactamente tan seguro como podría parecer.

Me estoy refiriendo a los planes de pensiones garantizados.

En este tipo de planes, se asegura que el partícipe recuperará su inversión inicial, junto con una rentabilidad que puede estar fijada de antemano o no.

Es decir, no vas a perder el dinero que ingreses y además puedes obtener una rentabilidad.

No está mal, ¿no?

Bueno, ahora vienen los peros.

Para conseguir estas condiciones tienes que mantener el plan hasta su fecha de vencimiento, que vendrá especificada en la documentación de contratación.

Por lo tanto, no vas a poder rescatar tu dinero antes de esa fecha, ni traspasar tu plan. Si lo haces, el importe que recuperes dependerá de su valor en el mercado, por lo que podrías tener pérdidas importantes.

Por otro lado, el interés que ofrece, si es fijo, suele ser muy reducido. Normalmente, estará por debajo de la inflación y eso ya sabemos que supone perder dinero.

En caso de que el interés sea variable, sí que podría estar por encima de la inflación, pero no tienes ninguna garantía de que sea así. Incluso podría ser igual a cero. En ese caso, habrías tenido tu dinero parado, sin posibilidad de recuperarlo y devaluándose cada día que pasa.

Mucho cuidado con los regalos de los bancos

Los planes de pensiones son uno de los productos estrella de los bancos. El otro, las hipotecas.

Estoy seguro de que, paseando por tu ciudad, has visto un montón de carteles anunciando a bombo y platillo algún plan de pensiones que, según pone en letras bien grandes, es ideal para ti.

Hacia finales de año, suelen decorar los escaparates de las oficinas bancarias, conviviendo con toda normalidad junto a papás noeles o árboles repletos de bolas y espumillón.

Además, te ofrecen un montón de ventajas que no te puedes perder: una batería de cocina, un pack de sartenes, un tele o incluso una remuneración del 1% de lo que inviertas.

¡Cómo vas a dejar pasar esa gran oportunidad!

No sé tú, pero yo cuando en un restaurante me invitan al chupito de después, soy consciente de que ya lo he pagado en el menú.

No es que lo rechace, pero sé que ese chupito no es del todo gratis.

Pues con los regalos de los bancos pasa lo mismo.

Parece un regalo, pero no lo es. Lo vas a acabar pagando.

¿Cómo?

Básicamente de varias maneras: en forma de jugosas comisiones, con un hermoso compromiso de permanencia y, en tu declaración de la renta, como retribución en especie..

Regalos en planes de pensiones

Esas sartenes que te regala tu banco por contratar un plan de pensiones pueden salirte más caras de lo que parecen.

Ya te he comentado que una de las ventajas de los planes de pensiones es que los puedes traspasar si no te convencen. Aceptar el regalo del banco supone decir adiós a esta ventaja. Al menos, durante un tiempo.

Cuándo se puede rescatar un plan de pensiones

El momento más común para rescatar lo invertido en un plan de pensiones es cuando llega la hora de jubilarte.

Es lógico. Un plan de pensiones, como su nombre indica, está pensado para complementar tu pensión de jubilación y, por eso, no lo puedes retirar hasta ese momento.

Según se mire, se puede ver al mismo tiempo como un inconveniente o como una ventaja.

Para mí, realmente, es un pero importante, ya que prefiero tener mi dinero accesible en todo momento y tomar mis propias decisiones sobre lo que hago con él.

Pero, para aquellas personas que no sean capaces de mantener un capital apartado para su jubilación y no utilizarlo antes de que llegue ese día, esta restricción a la hora de recuperar un plan de pensiones puede evitarles la tentación de gastar ese dinero antes de tiempo.

Ahora bien, la vida da muchas vueltas y podría darse el caso de que necesites utilizar el dinero ahorrado en tu plan de pensiones. Por eso la ley permite rescatarlo en los siguientes supuestos, además de la jubilación:

  • Incapacidad laboral permanente.
  • Enfermedad grave.
  • Dependencia.
  • Fallecimiento (en ese caso, lo cobrarán quienes asignes como beneficiarios).
  • Desempleo de larga duración.
  • A partir de 2025, podrás rescatar las aportaciones que hayas hecho, al menos, diez años antes. Ojo, no el total, sino las aportaciones que tengan al menos 10 años de antigüedad.

Como ves, se trata de situaciones muy extremas, por lo que recuperar el dinero de un plan de inversión antes de jubilarte no es nada sencillo.

Rescatar un plan de pensiones por desempleo

Una de las opciones para rescatar un plan de pensiones es haberte quedado sin trabajo por causas ajenas a tu voluntad. Es decir, que te hayan despedido y, pasado un tiempo, no hayas podido encontrar otro trabajo.

Si ése es el caso, las condiciones para poder recuperar el dinero de tu plan son las siguientes:

  • Estar en situación legal de desempleo.
  • Haber agotado el paro que te correspondía.
  • Estar dado de alta como demandante de empleo.

La fiscalidad de un plan de pensiones

Llegamos a una de las características más resonadas de los planes de pensiones: el tema fiscal.

Mucha gente no contrata un plan de pensiones pensando únicamente en su jubilación. No.

Mucha gente abre un plan de pensiones para pagar menos impuestos.

De hecho, este suele ser el reclamo favorito del director de tu oficina o la razón que te cuenta tu cuñado cuando te anima a abrirte uno.

Pero, ¿realmente ahorras tantos impuestos? Vamos a verlo.

Fiscalidad de los planes de pensiones

La fiscalidad es el gran atractivo de los planes de pensiones… ¡Pero mucho ojo! Puede volverse en tu contra.

Cuánto desgrava un plan de pensiones

Lo que te han contado es cierto: el dinero que inviertes en tu plan de pensiones lo puedes desgravar en tu declaración de la renta.

Hasta 2020, la desgravación era más ventajosa, porque el límite máximo de las aportaciones a los planes era de 8.000 €.

Desde 2021, se ha rebajado este límite, de tal manera que como máximo sólo puedes aportar y desgravar hasta 2.000 € o el 30% de tus rendimientos netos del trabajo (la cifra que sea menor de las dos).

En cualquier caso, sigue siendo una ventaja fiscal importante.

Así, si un año ganas 24.000 € con tu trabajo y metes 2.000 € en tu plan, a la hora de computar los datos en tu declaración es como si hubieses ganado 22.000 €. Efectivamente, por los 2.000 € no pagarías impuestos.

¿Y de qué ahorro estamos hablando?

Depende de tu salario.

Como sabrás, el IRPF va por tramos. Cuanto más ganas, más pagas. En la siguiente tabla te muestro los tramos para las rentas del trabajo de 2021.

Base imponible Tipo
Hasta 12.450,00 € 19 %
12.450,01 € – 20.200,00 € 24 %
20.200,01 € – 35.200,00 € 30 %
35.200,01 € – 60.000,00 € 37 %
60.000,01 € – 300.000 € 45 %
Más de 300.000,00 € 47 %

Por lo tanto, siguiendo el ejemplo anterior, debido al nivel de ingresos (24.000 €), estarías tributando a un tipo del 30 %. Por lo tanto, los 2.000 € aportados al plan supondría un ahorro de 600 € en impuestos.

Ahora bien, no pienses que la cosa acaba aquí.

Hacienda nunca pierde y, en este caso, no va a ser una excepción.

No has evitado tributar por tus 2.000 €, lo que has conseguido es aplazar esa declaración de impuestos.

La fiesta empezará cuando rescates tu plan.

Cómo tributa un plan de pensiones cuando se rescata

Cuando inviertes tu dinero y obtienes unos rendimientos, debes pagar impuestos por dichas ganancias.

Está claro. Creo que eso todo el mundo lo sabe.

Lo que quizá no tenga claro todo el mundo es cómo tributa esa rentabilidad que obtienes por tus inversiones.

Pues bien, los impuestos que deberás abonar a Hacienda por lo que ganes con tu dinero invertido se fijan según una serie de tramos. Cuanto mayores sean tus ganancias, mayor será la proporción que deberás pagar en impuestos.

Estos son los tipos de interés aplicados al ahorro a la hora de declarar tus impuestos en 2021.

Base imponible Tipo
Hasta 6.000,00 € 19 %
6.000,01 € – 50.000,00 € 21 %
50.000,01 € – 200.000,00 € 23 %
Más de 200.000,00 € 26 %

Por lo tanto, cuando obtienes beneficios por los intereses de los depósitos de tus bancos o de tus cuentas remuneradas, por tus dividendos, por la venta de acciones y, en general, por la mayoría de la inversiones financieras, pagarás impuestos según los tramos y los tipos anteriores.

Pero los planes de pensiones juegan con otras reglas.

Cuando rescates el dinero de tu plan, no pagarás impuestos según los tipos anteriores, que afectan a los rendimientos del ahorro, sino según la tabla que vimos anteriormente para las rentas del trabajo.

No hace falta ser un lince para observar que los tipos de las rentas del trabajo son superiores a los de las rentas del ahorro.

Además, como el dinero procedente del plan de pensiones tributa como rendimiento del trabajo, se suma al resto de rendimientos que tengas. Es decir, a tu sueldo (si es el último año que has trabajado) o a tu propia pensión estatal.

Y, por si fuera poco, no pagas impuestos únicamente por los beneficios que obtienes del plan de pensiones, como ocurre con el resto de productos de inversión, sino por toda la cantidad que recuperes. O sea, los impuestos se aplican al capital ingresado en el plan y a los beneficios obtenidos.

¿Cómo se te queda el cuerpo?

Ésta es una peculiaridad de los planes de pensiones que te suelen contar cuando los contratas. Te hablan de sus bondades, de la desgravación de las aportaciones y de lo bonito que es tener un dinero ahorrado para complementar tu pensión. Pero nadie te explica cómo te va a afectar cuando quieras recuperar esa inversión.

Ahora bien, no todo es blanco o negro. Habrá quien sí saque partido de los planes de pensiones y quien no lo haga. Vamos a verlo con tres casos diferentes.

El ejemplo de partida va a ser el mismo que ya utilizamos anteriormente, pero consideraremos 3 supuestos distintos.

Ejemplo práctico

Pedro gana cada año 24.000 € con su trabajo, de los cuales mete 2.000 € en su plan de pensiones. Por su nivel de ingresos (24.000 €), según las tablas de rendimientos del trabajo, estará tributando a un tipo del 30 %. Por lo tanto, los 2.000 € aportados al plan suponen un ahorro de 600 € en impuestos.

Caso 1: Pedro se jubila con el 100% de su sueldo y ha estado invirtiendo en su plan durante 5 años (total: 10.000 € aportados)

Pedro recupera su plan el primer año en el que sólo está cobrando su pensión. Vamos a suponer que el valor del plan de pensiones en ese momento es de 11.000 € (capital + beneficios)

A la hora de hacer su declaración, los 11.000 € rescatados se sumarán a los 24.000 € de su pensión, por lo que ese año Pedro tributará como rendimientos del trabajo por 35.000 €.

A esa cantidad le corresponde un tipo del 30%. Realmente es el mismo tipo que cuando se desgravó por las aportaciones a su plan.

En este caso, Pedro no ha pagado ni más ni menos impuestos por sus aportaciones. Simplemente ha diferido el pago.

Esta situación tiene un lado positivo y es que Pedro ha tenido su dinero disponible durante más tiempo para poderle sacar una rentabilidad. Aunque para eso ha tenido que invertir lo que se ha ahorrado en impuestos y no gastárselo en cervezas.

Pero también tiene su parte negativa.

Por un lado, Pedro va a tener que pagar los impuestos de esos 10.000 € de golpe, en lugar de hacerlo año a año.

Por otro lado, los 1.000 € de beneficios del plan de pensiones tributarán también al 30% y no a un tipo más bajo, tal y como les correspondería si se hubiese invertido el dinero en otro producto de inversión.

Caso 2: Pedro se jubila con el 100% de su sueldo y ha estado invirtiendo en su plan durante 10 años (total: 20.000 €)

Pedro recupera su plan el primer año en el que sólo está cobrando su pensión. Vamos a suponer que el valor del plan de pensiones en ese momento es de 22.000 € (capital + beneficios)

A la hora de hacer su declaración, los 22.000 € rescatados se sumarán a los 24.000 € de su pensión, por lo que ese año Pedro tributará como rendimientos del trabajo por 46.000 €.

A esa cantidad le corresponde un tipo del 30% hasta los 35.200 € y de un 37% para el resto.

En este caso, Pedro estará pagando más impuestos por el dinero aportado a su plan que lo que suponía la desgravación que obtuvo inicialmente.

Caso 3: Pedro se jubila con el 50% de su sueldo y ha estado invirtiendo en su plan durante 4 años (total: 8.000 €)

Pedro recupera su plan el primer año en el que sólo está cobrando su pensión. Vamos a suponer que el valor del plan de pensiones en ese momento es de 8.750 € (capital + beneficios)

A la hora de hacer su declaración, los 8.750 € rescatados se sumarán a los 12.000 € de su pensión, por lo que ese año Pedro tributará como rendimientos del trabajo por 20.750 €.

A esa cantidad le corresponde un tipo del 24% hasta los 20.200 € y de un 30% para el resto.

En este caso, Pedro se ha beneficiado de la desgravación que obtuvo inicialmente, ya que ahora estará pagando menos impuestos al retirar su plan.

No obstante, seguirá teniendo los dos problemas que ya comentamos: pagará todo de golpe y tributará por las ganancias a un tipo más alto del que obtendría con otros productos de inversión.

Cómo rescatar un plan de pensiones

Cuando llegue el momento de tu jubilación y te dispongas a recuperar tu plan, no te precipites.

Ya te he explicado que el dinero que rescates se sumará a la base de tus rendimientos del trabajo, por lo que si no planificas bien cómo rescatar tu dinero te puedes llevar un buen susto.

Lo primero que debes saber es que puedes optar por una de las 3 siguientes modalidades a la hora de rescatar un plan de pensiones:

  • Rescate en forma de capital: sacas todo el dinero de una sola vez, es decir, todo el capital invertido junto con las ganancias obtenidas.
  • Rescate en forma de renta: se fija una cantidad que irás cobrando cada mes (o con la periodicidad que elijas) hasta que se agote el dinero acumulado en el plan.
  • Rescate de forma mixta: una parte lo cobras de golpe y el resto en forma de rentas.

El problema aquí es que a veces hacemos las cosas sin pensar.

Cuidado al rescatar tu plan de pensiones

¡Stop! No te precipites al rescatar tu plan de pensiones. Piensa muy bien cómo hacerlo.

Mucha gente tiende a sacar todo el dinero en cuanto se le presenta la oportunidad. Ha tenido una cantidad de dinero sin poder tocarla durante varios años y, al jubilarse, no pierde un segundo en cancelar su plan de pensiones y tener así un buen capital disponible que tanto le ha costado ahorrar.

Puede que piensen que está mejor en su bolsillo, que en su banco.

Pero entonces viene el susto.

Llega Hacienda y recupera todo lo que ha dejado de ingresar durante varios años. Y lo hace con creces.

La cantidad que han recuperado se suma al último sueldo y a los meses de pensión que cobraron en el año en que se jubilaron y que además rescataron su plan.

Con esta suma de cantidades, fácilmente pueden alcanzar los tramos más altos de las rentas del trabajo y pagar en impuestos la friolera del 37% o incluso el 45% de lo que recuperen.

Por eso, a la hora de rescatar tu plan tienes que hacer tus cuentas.

Generalmente, no es buena idea recuperarlo el mismo año en el que te jubiles. Ya te he comentado por qué.

Lo más práctico suele ser optar por rescatar, al menos una parte, en forma de rentas. De ese modo no estarás saltando de tramo en tu declaración de impuestos y conseguirás haber ahorrado realmente con tus desgravaciones anteriores.

Además, si lo piensas, se trata la manera más natural de recuperar un plan de pensiones para que cumpla con el objetivo para el que se creó, que no es otro, que ser un complemento a tu pensión de jubilación.

¿Entonces es rentable un plan de pensiones?

Esta pregunta no es nada sencilla de responder, ya que como la mayoría de productos que dependen de la fluctuación de los activos que los componen, no se puede contestar simplemente con un sí o con un no.

Por eso, prefiero hacer referencia al último estudio del profesor Pablo Fernández, del IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa), sobre la Rentabilidad de los Fondos de Pensiones en España. 2005-2020. En dicho estudio, demuestra cómo el número de fondos españoles de pensiones que superan la rentabilidad del IBEX 35, o de los bonos del Estado, es realmente pequeño.

Rentabilidad de los planes de pensiones

¿Son rentables los planes de pensiones? Algunos sí, otros no.

Este escenario no es nuevo. Se viene repitiendo durante varios años y en buena parte tiene que ver con dos factores: las comisiones y la pericia de los gestores.

De hecho, no es algo que ocurra solamente con los planes de pensiones, sino que también es una dolencia que de la que se viene acusando en los últimos tiempos a los fondos de inversión de gestión activa, donde son muy pocos aquellos que consiguen batir a su índice de referencia de manera consistente.

Por eso, en el caso de los fondos de inversión, cada vez son más los que prefieren indexarse y optar por la gestión pasiva. De ese modo se aseguran la rentabilidad del índice que, a largo plazo, suele ser mayor que la obtenida por los gestores en la mayoría de ocasiones.

Y, con este objetivo, han surgido también los planes de pensiones indexados que comercializan entidades como Indexa Capital o Finizens.

La idea es sencilla: reducir comisiones gracias a la indexación y asegurar una rentabilidad que esté en línea con lo que hace el mercado.

El siguiente estudio realizado por Finizens muestra precisamente cómo los planes de pensiones indexados son una alternativa a la baja rentabilidad de los planes de pensiones más comercializados. Una alternativa muy a tener en cuenta.

Por lo tanto, del mismo modo que hay fondos de inversión para todos los gustos y perfiles de riesgo, existen planes de pensiones adaptados para cada inversor. La pregunta no es si los planes de pensiones son rentables, sino si el plan concreto que has elegido se adapta a tus circunstancias y es capaz de cumplir los objetivos que esperas de él.

Opiniones finales sobre los planes de pensiones

Si un amigo me preguntase si pienso abrirme un plan de pensiones, a día de hoy le diría que no. No es un producto por el que sienta especial debilidad, la verdad.

Y, si hasta ahora no tengo uno, dudo mucho que lo tenga en el futuro.

Considero que hay herramientas mejores de inversión y prefiero invertir mi dinero en ellas.

Pero se trata sólo de mi opinión.

Realmente, no soy tan radical como para pensar que los planes de pensiones son malos. Lo que sí es malo es contratar algo sin saber exactamente cómo funciona.

Ése es el problema.

Lamentablemente, son muchas las personas que se abren un plan únicamente porque se lo recomiendan en su banco, porque ven un anuncio en la tele donde les prometen un estupendo regalo o porque algún familiar les cuenta que acaba de abrirse uno.

Mira, Warren Buffet es uno de los mejores inversores del mundo. Si ha llegado ahí es por algo. Y una de sus reglas es no invertir en algo que no conoce.

Nunca invierta en un negocio que no pueda entender (Warren Buffett)

Entonces, ¿es conveniente abrir un plan de pensiones o no?

Pues, depende.

Según tus circunstancias personales, tus ingresos presentes y futuros, cómo planifiques las aportaciones y las retiradas de dinero o qué tipo de plan escojas, puede ser una buena opción o puede convertirse en una mala elección.

Sólo tú puedes saberlo. Y, para que puedas tomar una decisión, es necesario que conozcas bien cómo funcionan y lo que puedes esperar de ellos.

En este artículo te he hablado de sus bondades y sus defectos. Te las resumo a continuación.

Ventajas
  • Permiten desgravar las aportaciones periódicas. Si se reinvierte el dinero que te desgravas, conseguirás sacar un mayor partido a tus inversiones.
  • Permiten diferir los impuestos a un momento, el de la jubilación, donde es probable que tus ingresos sean menores que cuando estás en edad de trabajar.
  • Puedes aportar a tu ritmo.
  • Puedes rescatarlos en forma de renta y ajustar de ese modo tu fiscalidad.
  • Se puede traspasar tu dinero de un plan a otro.
  • Psicológicamente, actúan como una barrera para no gastar tu dinero antes de tiempo.
Inconvenientes
  • No puedes acceder a tu dinero hasta que te jubiles (o se cumpla alguno de los supuestos contemplados, que son bastante extremos).
  • Tributas por todo (capital invertido + ganancias) a la hora de recuperarlo.
  • Los impuestos se calculan como rentas del trabajo y no como rentas del ahorro.
  • La aportación máxima actual es muy reducida, por lo que ha perdido gran parte de su atractivo.
  • Son muy dependientes de decisiones gubernamentales.

Creo que ahora puedes tener una base mucho mejor para decidir si los planes de pensiones son o no un producto apropiado para ti.

Pero cuéntame:

¿Conocías cómo funcionan los planes de pensiones? ¿Tienes ya un plan contratado? ¿Tienes previsto abrirte uno?

Estaré encantado de leerte en los comentarios.

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