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La mayoría de la gente no quiere ni oír hablar de la Bolsa.

Tristemente, esto es así.

Pregunta a tus familiares o amigos qué opinan sobre la Bolsa.

Unos te dirán que eso es para los ricos. Otros, que ellos ni locos se jugarían su dinero ahí. Seguramente, muy pocos o ninguno te digan que ellos mismos invierten en acciones.

En mi opinión, a la Bolsa se le ha dado una fama que poco o nada tiene que ver con la realidad. El cine y la prensa tienen buena parte de culpa.

Cuando escuchamos “Wall Street” enseguida se nos vienen a la cabeza imágenes de tipos encorbatados con ojos que se les salen de las cuencas al grito de “¡vende, compra, vende!”.

O gente rebozándose en una cama llena de billetes de 100 dólares tras dar un pelotazo.

O tirándose por una ventana porque lo han perdido todo en una mañana.

Imagen típica de la Bolsa de Nueva York

Imagen típica de la Bolsa de Nueva York. Un hervidero de gente ansiosa por comprar y vender acciones.

Se nos retrata la Bolsa como una especie de casino, donde lo apuestas todo al rojo o al negro, cierras los ojos, cruzas los dedos y a esperar el resultado.

Muchas veces oirás la expresión “jugar en Bolsa”.

Y eso es lo último que hay que hacer.

La Bolsa es una de las mejores formas de invertir tu dinero, pero debes hacerlo con cabeza y con una estrategia que se adapte a tu forma de ser.

En este artículo te contaré cómo invierto yo en acciones y te recomendaré algunos recursos por si quieres empezar en este mundillo.

Pero antes, empecemos con unos pocos conceptos básicos.

Qué es una acción

Una acción es un título que representa una parte del capital social de una empresa.

Todas las acciones de una empresa tienen el mismo valor, es decir, representan la misma porción de su capital social.

Por lo tanto, cuando tú compras una acción, te conviertes en dueño de una parte de la empresa.

Sí, lo has leído bien. Puedes ser el propietario de una parte de Inditex, Google o Apple.

Una parte muy muy pequeña, de acuerdo. Pero dueño a fin de cuentas.

Te pondré un ejemplo.

Supón que una empresa tiene un capital social valorado en 1 millón de euros y emite 1 millón de acciones. Cada acción valdrá 1 euro.

Si tú compras 100 acciones, te habrás gastado 100 euros y te convertirás en el propietario del 0,01% de la empresa.

¿Y por qué hacen esto las empresas? ¿Por qué renuncian sus dueños a parte de la propiedad?

Muy sencillo. Por lo de siempre. Por la pasta.

Los dueños venden las acciones y obtienen un dinero con el que pueden financiar la actividad de la compañía.

Evidentemente, no suelen vender todas las acciones, sino que se quedan una buena proporción para seguir teniendo el control de la empresa.

Ahora que ya sabes lo que es una acción, es momento de conocer en qué consiste la Bolsa.

Qué es la Bolsa

La Bolsa es el lugar donde se compran y se venden las acciones. Tan sencillo como eso.

De hecho, a la Bolsa se le llama también Mercado de valores.

Y puedes verlo como tal.

¿Recuerdas los mercadillos de la plaza de tu pueblo? ¿te has parado alguna vez en uno de esos puestos donde se compraban y vendían cromos?

Allí, el comprador y el vendedor llegaban a un acuerdo. Un precio que ambos consideraban justo por esa estampita con la foto de Maradona vistiendo el escudo del Barça.

Pues la Bolsa es algo parecido.

A la Bolsa se le conoce también como mercado de valores

La Bolsa es un mercado donde, en lugar de fruta y verdura, se compran y venden acciones.

Hay gente que quiere comprar acciones y hay gente que quieren venderlas.

Cada uno pone su precio y si hay una coincidencia se hace la transacción.

Aunque hablamos de Bolsa como un término general, debes saber que cada país tiene diferentes bolsas. De hecho, en España hay cuatro bolsas oficiales, interconectadas entre sí: Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia.

Antiguamente, estos mercados de valores tenían un edificio físico donde se llevaban a cabo todas las operaciones.

Hoy en día, aunque siguen existiendo estos edificios, está todo digitalizado, por lo que tú mismo, desde tu sofá, puedes comprar o vender acciones de prácticamente cualquier bolsa del mundo con unos pocos clics de ratón.

Qué necesitas para comprar acciones

Para comprar acciones necesitas un broker.

Un broker no es más que un intermediario a través del que acceder al mercado de valores.

Pero tranquilo, no me estoy refiriendo a un señor con el que tienes que contactar cuando quieras hacer una operación. No, nada de eso.

Un broker es una plataforma online, similar a la cuenta de un banco.

Broker como plataforma online

Un broker no es más que una plataforma online para comprar y vender acciones.

De hecho, muchos bancos tienen su propio broker.

Es posible que el tuyo también lo tenga y te haya enviado más de un panfleto de publicidad para que lo contrates.

Como norma general, no lo hagas.

Los broker de los bancos suelen ser excesivamente caros y no te sale nada rentable invertir a través de ellos.

Lo principal cuando contratas un broker es asegurarte de que sea una entidad segura y solvente.

Son muchos los chiringuitos financieros que han engañado a sus clientes prometiéndoles condiciones inmejorables y grandes ganancias.

Ten muy presente que vas a confiarles tu dinero, así que yo no me la jugaría por ahorrarme unos pocos euros.

Te recomiendo que busques en Internet opiniones sobre el broker que quieras contratar para verificar que esté registrado en la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV), qué cobertura ofrece y cómo de satisfechos están sus usuarios.

Lo segundo que hay que mirar son las comisiones. En especial, asegúrate de que no te cobren por el mero hecho de tener tus acciones depositadas con ellos (comisión de custodia y administración), ni por cobrar dividendos. Revisa también que las comisiones de compra y venta de valores sean lo menores posible.

Si yo tuviese que contratar un broker hoy en día, valoraría cuatro opciones. Dos de ellas más económicas y otras dos más tranquilas.

Las dos más económicas son DeGiro e Interactive Brokers.

Sus comisiones son de las más bajas del mercado. Sin embargo, para mí, tienen el inconveniente de que no notifican tus datos a Hacienda, por lo que cada año tienes que completar tú mismo tu declaración, además de informar a la Agencia Tributaria de que tienes dinero depositado en entidades extranjeras.

Las otras dos opciones más tranquilas son ING y Selfbank.

Son algo más caros que los brokers anteriores, pero mucho más económicos que la mayoría de brokers bancarios. A cambio, tienen la ventaja de que notifican tus datos a Hacienda, por lo que tú sólo tendrás que revisar que todo está bien cuando hagas la declaración.

En concreto, yo tengo mis acciones depositadas en Selfbank y, hasta la fecha, estoy muy contento.

Por qué no deberías guiarte por las noticias

Uno de los principales errores que comete la gente cuando invierte en Bolsa es guiarse por las recomendaciones de conocidos o por lo que aparece en las noticias.

Ya lo dijo Warren Buffett

“Cuando mi limpiabotas invierte en Bolsa, yo lo vendo todo”

– Warren Buffett –

Aunque algo clasista, esta frase encierra una gran verdad.

Pérdidas y ganancias en Bolsa

Cuando la Bolsa sube, la gente compra. Cuando la bolsa baja, la gente vende. Justo al revés de lo que deberíamos hacer.

A veces, vemos como los índices no paran de subir. Están en boca de todos y no escuchamos más que a gente ganando mucho dinero con su inversión.

¿Cómo nos vamos a quedar fuera? Si todo el mundo gana, habrá que invertir, ¿no?

Pues no. Seguramente, ya sea tarde.

Puede que la Bolsa siga subiendo, sí. Pero también es muy probable que esté cerca de darse un batacazo.

Si no sigues una estrategia de inversión, no inviertas tu dinero por una corazonada.

Eso es jugar, no invertir.

Es posible que los inversores más experimentados ya lleven dentro mucho tiempo y ahora estén vendiendo sus acciones a los inexpertos en Bolsa que acaban de entrar, ganando mucho en esa venta.

Recuerda, para que alguien compre una acción, otro se la tiene que vender.

Uno gana y otro pierde.

No pienses que tú vas a ser más listo que nadie.

Si decides comprar acciones de una compañía sé muy consciente de por qué lo haces. De lo contrario, no te extrañes si tu dinero pasa a valer menos de la mitad antes de que te des cuenta.

En el otro extremo están las ventas.

Cuando hay una crisis bursátil la gente se asusta y se deshace de sus acciones. No es capaz de soportar que su dinero valga menos cada día.

Por eso, acaban vendiendo.

Y entonces lo consiguen: su dinero vale la mitad.

Debes tener en cuenta que cuando tienes una acción tienes precisamente eso, una parte de una empresa.

Esa parte puede subir o bajar de valor, pero tu participación sigue siendo la misma.

Sólo cuando vendes tu participación pierdes o ganas dinero.

Antes no.

Sólo cuando vendes.

Por lo tanto, mientras no vendas no habrás perdido nada.

Y lo bueno de la Bolsa es que históricamente, pese a sus altibajos, se acaba recuperando.

Para muestra un botón. Te presento la gráfica del índice S&P 500 de los últimos 90 años, que incluye a las 500 empresas más grandes de Estados Unidos.

Evolución histórica del índice S&P 500 desde 1928

Evolución del índice S&P 500 desde 1928. Fuente: macrotrends.net

 

Como verás, aunque ha sufrido caídas, la tendencia siempre ha sido ascendente.

De hecho, la rentabilidad media histórica del S&P 500 es de más del 5% anual.

Por ese motivo, la inversión en Bolsa requiere dos ingredientes principales:

  • Paciencia. Los resultados no se obtienen de un año para otro. Eso es jugar y ya hemos visto que es la forma más rápida de perder tu dinero. Piensa en el largo plazo, ya que los datos históricos están de tu parte.
  • No dejarse llevar por las emociones. Comprar una acción cuando está cara y venderla cuando ha perdido gran parte de su valor es uno de los mayores errores que solemos cometer. Sé que es difícil controlar estos sentimientos, porque al fin y al cabo somos humanos y no máquinas. Pero si quieres tener éxito con tus inversiones, debes mantener la mente fría, definir una estrategia y ceñirte a ella.

Mi forma de invertir en acciones

Normalmente, cuando se habla sobre la inversión en Bolsa, se suele pensar en comprar acciones de una empresa para venderlas pasado un tiempo a un precio más alto del que se adquirieron y obtener así un beneficio.

De acuerdo. Quizá sea la manera más común de invertir y una estrategia válida si se sabe lo que se está haciendo.

Es como quien compra una casa para venderla tiempo después.

Sin embargo, mi filosofía para invertir directamente en acciones es otra. Yo lo que quiero es tener empresas que me den unas rentas periódicas y constantes en el futuro.

Sería el equivalente a comprar una casa para alquilarla.

Y esto es posible gracias a que muchas empresas pagan dividendos.

Qué es el dividendo

El dividendo no es más que una parte de los beneficios de las empresas que se reparten entre sus accionistas.

Es decir, cuando las empresas ganan dinero, pueden hacer dos cosas con esas ganancias: reinvertirlas en la propia compañía (por ejemplo para abrir una nueva fábrica o investigar nuevas técnicas) o distribuirlas entre sus dueños.

Y te recuerdo que tú, como accionista, eres propietario de un trocito de la empresa.

Por lo tanto, si se decide repartir una parte de los beneficios entre los accionistas, a ti te tocará un pedazo de ese pastel proporcional a tu número de acciones.

Los accionistas son los propietarios de una parte de la empresa

Si eres accionista de una empresa, cuando se repartan sus beneficios, te corresponderá una parte de la tarta.

Los dividendos son, por lo tanto, una excelente opción para tener unos ingresos cada cierto tiempo.

Pero no sólo eso.

¿Recuerdas que te he comentado que la rentabilidad media del S&P 500 es de aproximadamente el 5%?

Pues en ese cálculo no están incluidos los dividendos. Es decir, sólo se tiene en cuenta la revalorización de las acciones año a año.

Si, además, añadimos los dividendos, la rentabilidad se eleva hasta casi el 10% anual.

Muchas veces, cuando las noticias nos hablan sobre lo que ha subido o bajado una empresa en Bolsa, se suele poner el foco en el precio de la acción y no se dice nada sobre los dividendos. Si los incluyéramos, nos llevaríamos más de una sorpresa.

En qué consiste el Buy&Hold

Mi método de inversión consiste entonces en seleccionar empresas que tengan dividendos altos y sostenibles en el tiempo.

No quiero comprar empresas para venderlas pasado un tiempo. Lo que busco es invertir en compañías sólidas que no tenga que vender nunca y que me proporcionen unas rentas durante toda mi vida.

Esta estrategia se llama Buy & Hold, que en inglés significa “comprar y mantener”.

Si hacemos un símil con la actividad ganadera, lo que hago no es comprar una vaca para engordarla y vender su carne al final de la temporada. Yo compro una vaca de calidad que me dé leche año tras año.

Invertir por dividendos en como comprar vacas que te den leche.

La inversión por dividendos es similar a tener vacas que te den leche de calidad año tras año.

¿En serio nunca voy a vender?

En un mundo ideal así sería.

Pero la realidad nos muestra que pueden surgir cosas, como que una empresa sea absorbida por otra, que su negocio deje de ser rentable y tenga riesgo de desaparecer, que deje de pagar su dividendo, etc.

En esos casos acabaría vendiendo mis acciones e invirtiendo en otra empresa que me dé más confianza.

Inconvenientes de esta estrategia

Ya te he comentado las ventajas de la inversión Buy & Hold o basada en el dividendo. Por un lado, recibo un dinero cada cierto tiempo sin hacer nada más que esperar. Por otro, invierto en empresas que me gustan, en las que confío y me dan seguridad de cara al futuro.

Sin embargo, hay quien ve en estas dos ventajas sus principales inconvenientes.

Los dividendos tienen la pega de que, cada vez que los cobras, debes pagar impuestos. Esto es un problema, sobre todo al principio, cuando estás construyendo tu cartera y lo que haces es reinvertir los dividendos. Es decir, con lo que recibes compras nuevas acciones para aumentar tus activos y obtener cada vez más ganancias.

Por eso, muchos prefieren otras formas de inversión donde sólo pagan impuestos cuando venden sus activos. Pero claro, si quieren recibir un ingreso de sus inversiones, tienen obligatoriamente que vender.

Es una visión totalmente válida. No obstante, para mí, el dividendo tiene un componente psicológico importante. Es lo más parecido a una renta y, por lo tanto, cuando lo cobras estás recibiendo una ganancia sin tener que tocar tus activos. Éstos permanecen intactos.

El otro inconveniente de esta forma de inversión es que, si realmente quieres comprar empresas que te gusten, debes dedicar tiempo a analizarlas y eso no es algo que todo el mundo esté dispuesto a hacer.

Cómo aprender a invertir en Bolsa desde cero

Ahora ya conoces cuál es mi filosofía de inversión en acciones. Sólo te he mostrado unas pinceladas para que sepas en qué consiste y veas si encaja contigo.

Si así es, antes de lanzarte a comprar nada en Bolsa, dedica un tiempo a formarte sobre este tema.

En Internet tienes mucha información. Quizá demasiada.

Por eso, a continuación he recopilado algunos recursos por los que puedes empezar.

Libros de Bolsa para principiantes

  • Cómo invertir en Bolsa a largo plazo partiendo de cero. Gregorio Hernández es quizá el principal referente en inversión Buy & Hold en España. Tiene varios libros, todos muy interesantes, pero quizá el que te comento reúne todos los conceptos básicos por los que deberías empezar.
  • Cómo vivir de las rentas. Su autor, Josán Jarque, nos cuenta su experiencia con la inversión basada en dividendos y cómo ha conseguido la independencia financiera gracias a ella. Una versión actualizada de «Cómo hacerse rentista«, un libro que a mí me abrió los ojos y me hizo iniciarme en este mundo.
  • Inversión y gestión del dinero al alcance de todos. Un libro que no sólo habla de Bolsa sino de todos los aspectos fundamentales para mejorar tus finanzas. Una auténtica lección de educación financiera de la mano de Marc Frau, responsable del blog opinatron.com.

Mejores paginas para invertir en Bolsa

  • invertirenBolsa.info. Una página imprescindible en tus marcadores. El sitio web de Gregorio Hernández te ofrece guías de inversión, una base de datos con la información histórica de las principales empresas recomendables para el Buy & Hold, diferentes calculadoras y un foro muy activo donde resolverás casi cualquier duda que se te plantee.
  • cazadividendos.com. Otro referente en la inversión por dividendos, con artículos muy prácticos y un foro donde compartir opiniones sobre empresas e inversión en general.
  • invirtiendopocoapoco.com. El blog de una pareja que persigue su independencia financiera. Nos cuentan en detalle su estrategia, las empresas en las que invierten, sus aciertos y sus errores. Todo con una cercanía y sinceridad que te hará conectar con ellos desde la primera lectura.

Para acabar

Como te he comentado, el Buy & Hold es mi estrategia favorita para invertir en acciones. Sin embargo, no es la única manera en la que invierto en Bolsa.

En próximos posts te contaré qué otra forma de inversión en renta variable utilizo y que considero mucho más asequible para alguien que se esté iniciando.

Recuerda siempre que para invertir en Bolsa debes definir una estrategia que se adapte a ti y sentirte cómodo con ella. Sólo así evitarás dejarte llevar por tus emociones y convertir la inversión en una ruleta.

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